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Domingo, 14 de mayo de 2006
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VIZCAYA
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El ascensor de la discordia
Los problemas técnicos que registra el elevador de Ereaga provocan división de opiniones entre los vecinos y multiplican las críticas de la oposición
El ascensor de Ereaga suscita una pregunta entre sus usuarios más fieles: ¿va a funcionar cuando lo necesito? La pregunta retrae a muchos del intento de usar esta moderna estructura panorámica con vistas al Abra. En ese grupo están quienes sufren problemas de movilidad. «Suelen producirse averías, sobre todo en verano, que es cuando más se utiliza. Incluso ha ahbido alguna persona que ha bajado en silla de ruedas y después se ha quedado sin poder subir», asegura José Peraita.

Pese a todo, este jubilado getxotarra se confiesa encantado con el equipamiento que enlaza el paseo de Ereaga con la parte alta de Algorta. «El ascensor está bien porque si no tendría que bajar por la cuesta de Txomintxu o por el Puerto Viejo y me costaría mucho». A sus 80 años, Peraita no está para lidiar con las decenas de escaleras que enlazan el barrio marinero con la parte baja.

Andrés Uriarte, responsable local de Urbanismo, defiende las instalaciones alegando que, según los técnicos municipales, «el ratio de funcionamiento del elevador es similar al de cualquier otro ascensor público». Pero sus averías son continuas. El último domingo de Semana Santa estuvo cuatro horas parado por la tarde y una por la mañana, según reconoció Uriarte.

El talón de Aquiles del elevador son las canceladoras de billetes. Funcionan mal y son la razón esgrimida por el Ayuntamiento para retener 600.000 euros a la espera de recepcionar la obra completa cuando todo funcione bien», reconoce el responsable de Urbanismo. La oposición política ha multiplicado las críticas, mientras los ciudadanos de a pie ofrecen opiniones divididas.

Ángel Martínez pertenece a esa reducido grupo de fieles pasajeros, ya que viajaba prácticamente a diario hasta hace dos meses. «Me parece mal que las canceladoras no funcionen como es debido y tampoco el ascensor. Ya me pilló una avería hace tres meses. Me explicaron que era para un prototipo de llave que tiene la puerta. Si se para cuando es nuevo, ¿qué ocurrirá dentro de un tiempo?», se pregunta.

«Cómodo y rápido»

Los jubilados constituyen el grupo fiel, el de diario, aunque la mayoría de los viajeros son personas que se acercan a Ereaga de forma esporádica. Es el caso de Rodrigo Álvarez y Lorea Landeta, dos jóvenes getxotarras, de 28 años, que se han convertido en turistas en su pueblo desde que se han trasladado a la localidad francesa de Tolouse. Van al Puerto Viejo a patinar, pasear o correr y utilizan el medio de transporte muy de vez en cuando: «Me parece estupendo, porque yo, que vivo en Algorta, me ahorro una buena caminata», explica Lorea.

A Carmen Cortés le ocurre algo parecido. Esta cántabra de Castro Urdiales y sus amigas Carmen Angulo, María Dolores Rivero y Miren Aguirre lo usan mucho. «La idea del ascensor es genial», confiesan entusiasmadas. «Es un transporte cómodo, rápido y está muy limpio, aunque te impresiona un poco al bajar». El basauritarra José Olabarri reconoce que le encanta. «Vengo de turismo y como siempre pago en ventanilla nunca he tenido problemas con las canceladoras, la verdad. Yo creo que es muy bueno».



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