El Correo Digital
Lunes, 15 de mayo de 2006
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LA RIOJA
En muchas ocasiones, el miedo a perder impide que uno se centre en ganar, y el Logroñés CF es todo un especialista en este apartado. Ayer dio toda una lección de cómo se debe jugar para no ganar un encuentro, aunque también hizo méritos para al menos sumar un punto. Sin embargo, y como casi siempre en Las Gaunas durante esta temporada, el conjunto visitante acabó celebrando el triunfo ante la mirada envidiosa de los dueños del lugar, que de nuevo volvían al vestuario sabiéndose más cerca de Tercera que de la actual categoría.
Veinte minutos después de que se hubiera producido la jugada polémica que decidió el encuentro de ayer, Tito Bengoechea salía a atender a los medios de comunicación. Tras la ducha y una vez asimilado lo ocurrido sobre el terreno de juego, el técnico riojano no eludió cargar las tintas sobre el colegiado. Quizás porque el penalti no dejó dudas o porque como explicó a los medios, «desde mi posición no se podía percibir bien la jugada, pero los jugadores aseguran que no ha sido». Sea por lo que fuera, Bengoechea tan sólo se limitó a decir que «lo único que le he comentado al final del encuentro al árbitro es que debía estar muy seguro de que era falta para pitarlo en el último minuto». La decisión decantó el partido hacia el lado visitante.
El Alfaro cayó derrotado en su visita a L'Hospitalet en un encuentro en el que uno y otro equipo querían la victoria para salvar matemáticamente la categoría y ambos lo lograron finalmente. El Alfaro lo hizo gracias al resto de los resultados de la jornada. Los locales fueron superiores desde el inicio en un partido en el que los riojanos se quejaron reiteradamente de la actuación arbitral.
Consciente de su supremacía en el grupo riojano de Tercera el Fundación, en aras de casi confirmar el liderato, obsequió a los suyos con quince minutos de eficacia, cincuenta de imprecisiones, otros tres de resolución y veintidós de aburrimiento y falta de intensidad. En estas cuatro fases puede quedar resumido el choque de ayer. Un partido desigual por lo exhibido sobre el Mundial'82. Y no por la goleada -la cuarta que le infligen los blanquirrojos esta temporada al Pradejón- sino por los trazos de unos y de otros.

Vocento