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Lunes, 15 de mayo de 2006
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CULTURA
ALAN CURTIS, DIRECTOR DE ORQUESTA
«Estamos dejando que cosas muy serias, como la educación musical, se desvanezcan»
El intérprete estadounidense, que mañana dará en Bilbao un concierto dedicado a Arriaga, destaca la elegancia y versatilidad del compositor vasco
«Estamos dejando que cosas muy serias, como la educación musical, se desvanezcan»
MUSICÓLOGO. El director e investigador Alan Curtis, en una imagen de archivo.
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EL PERSONAJE
Alan Curtis es un musicólogo y director que ha sido pionero en el acercamiento al público de algunos autores y obras de la época barroca que estaban olvidados. Impartió clases en Berkeley a partir de los años sesenta. Su presencia en Europa ha ido creciendo hasta el extremo de que reside ya de forma habitual en Italia. Acaba de grabar 'Moctezuma' de Vivaldi.

El concierto

Programa: Obertura op. 20; Sinfonía, Aria de Dirce, 'Los esclavos felices' (obertura) y Cantata Herminie, de Arriaga.

Il Complesso Barocco, dirigido por Alan Curtis.

Teatro Arriaga. Mañana a las 20 h.

Precio: de 12 a 45 euros.

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Un director estadounidense afincado en Italia, que dirige un grupo de músicos de numerosas nacionalidades interpretando obras de Arriaga. Es el mejor ejemplo de la globalización de la cultura. Y también del interés que suscita lejos de aquí la música del joven genio a quien la muerte impidió ser uno de los más grandes. Alan Curtis se pone mañana al frente de Il Complesso Barocco para interpretar en el Arriaga un programa enteramente compuesto por obras del músico que da nombre al teatro, en un concierto organizado por el Ayuntamiento de Bilbao. En esta entrevista habla de cómo conoció su obra y cómo mejorar su difusión, y se detiene en un problema de fondo que también afecta al compositor vasco de cuyo nacimiento se conmemora este año el segundo centenario: el del descuido de la educación musical.

-¿Qué valor tiene la figura de Arriaga? ¿Dónde le situaría en el panorama de la música de su época, cerca de compositores como Field o Ries, por ejemplo?

-La importancia de la música de algunos compositores es cuestión de gusto personal. Yo particularmente prefiero la música de Arriaga a la de los compositores que me dice, Ries o Field. Creo, sin que eso sea una contradicción, que Arriaga, pese a que su carrera fue breve, es un compositor más versátil que ambos, porque su trabajo no se ciñe exclusivamente al piano. Es bueno en la música instrumental, pero también en la vocal. Y escribió en una gran variedad de formas. Estuvo abierto tanto a las influencias del momento, es el caso de Rossini, como a las del pasado inmediato, por ejemplo Gluck. Pero fue muy original.

-¿Cuál fue su primer contacto con la música de Arriaga?

-Hace ya bastantes años le conocí a partir de sus elegantes cuartetos de cuerda.

-Arriaga muere joven, solo y lejos de casa. Eso ha creado una imagen romántica. ¿Cree que eso beneficia la difusión de su obra o por el contrario contribuye a ocultarla debajo del personaje?

-Diría que ambas cosas: es más conocido por su imagen, pero mucha gente que conoce la imagen puede fácilmente acceder a su música, asumiendo que se trata del trabajo inmaduro de un adolescente.

-Usted es un intérprete e investigador de la música. ¿Se hace el esfuerzo suficiente por recuperar la obra de compositores como Arriaga?

-Creo que podría hacerse un esfuerzo mayor para poner su obra al alcance de los intérpretes y que se encontrara en las grandes bibliotecas musicales.

-¿Y entonces a quién corresponde esa tarea y cuál es la mejor vía para llevarla a cabo?

-Lo mejor para la música siempre es que se pueda escuchar, incluyéndola en disco, de manera que lo más interesante sería hacerla asequible. Supongo que ello requeriría un mayor apoyo oficial.

El futuro y la educación

-Su caso es paradójico: estadounidense, afincado en Italia e interpreta obras de un compositor vasco

-Sí, y nuestra orquesta, además, aunque tiene su sede en Italia, es muy internacional... lo que, me parece, es muy bueno. Y una cosa más: el aria y la cantata incluidos en el programa serán cantados en francés por una soprano griega ante una audiencia vasca y española.

-William Christie dice que en EE UU interesa la cultura musical europea más que aquí. ¿Está de acuerdo?

-Desde luego, hay más investigación, más estudios musicológicos serios de la música europea en Estados Unidos que aquí. Otra cosa es el número de interpretaciones, porque en ese caso depende mucho de la zona concreta de la que hablemos. Aunque por otra parte EE UU carece de un importante aspecto de la 'autenticidad': por ejemplo, la recreación con instrumentos de la época de un compositor como Arriaga en su país y en un bello teatro que lleva su nombre. Quizá esa carencia es porque EE UU dedica mucho tiempo al estudio de la música desde un tiempo y un lugar alejados.

-¿Le parece que las conmemoraciones son una buena oportunidad para revalorizar a ciertas figuras o sólo tienen un efecto pasajero?

-Creo que buena parte del efecto de la conmemoración es efímero pero sólo con que se consiga que unas pocas personas conozcan esos espléndidos talentos artísticos y se acerquen a ellos es suficiente, ¿no cree?

-¿Y qué opina del 'merchandising' que hay en torno a las figuras clásicas de la música? ¿Es positivo para la música o sólo para el turismo y los negocios?

-Si alguien, por ejemplo, quiere venderme una camiseta con el retrato de Arriaga yo la compraré, pero en mi opinión eso no tendrá ningún efecto sobre su música, no aportará nada. Me parece que eso es lo que pasa normalmente con el 'merchandising'.

-¿Ve futuro a la música clásica?

-En cierta medida, puede parecer que está moribunda. Mis hijos y sus amigos tienen mucho menos interés por la música seria del que teníamos mis amigos y yo a su edad. Eso resulta empobrecedor para ellos. Por supuesto, lo compensan de otra manera. Pero el asunto verdaderamente importante es que estamos dejando que cosas muy importantes, como la educación musical, se desvanezcan. Podría hacerse más música en las escuelas. Shakespeare decía que «el hombre que no tiene la música en sí no es de fiar». Lo que sucede es que la música no nos da una forma fácil de hacer dinero, y por esa razón se está descuidando. Si nuestra civilización vuelve a los valores de la integridad, el honor, la nobleza, el respeto... entonces yo pienso que volverá a interesarse por la buena música.

-¿Están en peligro los conciertos?

-Lo que está amenazado es el espíritu de un gran número de personas que están perdiendo enormes posibilidades de entender y disfrutar de lo que la música puede aportar. Los conciertos continúan creciendo, pese a que, por supuesto, su forma y su contenido cambian continuamente.

-¿Y los discos?

-Ése es otro problema: primero de 'marketing', por el problema creado por el hecho de que se puede continuar distribuyendo viejas grabaciones e inundando con ellas el mercado, impidiendo así que se pueda obtener beneficio de la publicación de otras nuevas, aunque éstas sean mejores. Por no hablar de todos los problemas económicos y éticos que produce la facilidad de hacer con un ordenador una copia ilegal de prácticamente cualquier cosa.



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