El choque del sábado puede acarrear al Alavés otras consecuencias fuera del apartado deportivo. El acta del colegiado, en la que se recoge que una bengala cayó al césped durante el partido, y la posterior invasión hacen prever que el club recibirá una sanción, inicialmente económica.
Medina Cantalejo, en el capítulo referente al público, explica que «en el minuto 79 se lanzó desde la grada una bengala encendida, que penetró en el terreno de juego sin alcanzar a ningún jugador». Asimismo, el árbitro cuenta que «en el minuto 76 fue arrojado un asiento de plástico desde la grada situada detrás de la portería que ocupaba el guardameta del Deportivo, en la que se encontraban aficionados del Deportivo Alavés sin llegar a alcanzar a nadie». El colegiado sevillano añade que «en ambas ocasiones me dirigí al delegado de campo para que hiciera las advertencias oportunas a través de la megafonía».
Dos incidencias, especialmente la primera, que recibirán castigo a buen seguro por parte del Comité Antiviolencia. Máxime cuando la última multa, de 4.500 euros, por la aparición de bengalas en Mendizorroza es tan reciente como el choque con el Betis. En esta ocasión, el hecho es más grave ya que el artefacto pirotécnico cayó en el campo.
Lo que no recoge el acta del encuentro, sin embargo, es la invasión de campo que se produjo a la finalización del mismo. Varios centenares de personas, la mayoría jóvenes y niños, saltaron para consolar a los jugadores. Hace escasamente una semana el Ruiz de Lopera fue castigado con un partido de clausura por este mismo motivo, aunque el club verdiblanco es reincidente.
Detenciones
Por otra parte, agentes de la Ertzaintza detuvieron a cuatro jóvenes en los incidentes ocurridos tras el partido. Además de lo sucedido tanto dentro como fuera del campo y que obligaron a agentes de la Ertzaintza a efectuar cargas y a identificar a varios aficionados violentos, el departamento de Interior informó de disturbios sucedidos en la madrugada.
Los mismos se extendieron a otras zonas de la ciudad y hacia la 1.15 horas varios ertzainas no uniformados observaron a un grupo de jóvenes que arrojaba macetas contra la carretera en la Plaza de Lovaina para tratar de impedir la circulación. Además, lanzaron objetos contra un turismo y dieron numerosas patadas a una cabina de teléfono y a una bicicleta candada. Los agentes se identificaron como policías y arrestaron a cuatro jóvenes, que tienen edades entre los 19 y los 26 años y son residentes en Vitoria, por un delito de desórdenes públicos. Los jóvenes pasaron a disposición judicial.