Miguel Ángel Lotina lo ha dejado claro en el Espanyol. Con humildad y sin arrogancia se puede triunfar. Es lo que ha hecho el técnico de Meñaka (48 años). En sus dos temporadas en el banquillo catalán, ha clasificado al equipo en dos ocasiones consecutivas para la Copa de la UEFA y le ha dado un título de Copa. Pero por encima de todo, en el club blanquiazul le agradecen que con él se han dado pasos importantes para consolidar un proyecto deportivo que mira con nuevo con sus cinco sentidos a la cantera.
Lotina confirmó tras el durísimo partido que vivió ante la Real Sociedad lo que era un secreto a voces. Se va del Espanyol. El club y el entrenador esperaron a conseguir la permanencia para confirmarlo. Por ahora, se desconoce su próximo punto de destino, pero hay una pista aportada por este periódico. Una persona muy vinculada a Lamikiz y a la actual junta sondeó hace unos meses al entrenador de Meñaka. La respuesta fue «estoy dispuesto a ir al Athletic». Lamikiz recibió el mensaje con agrado. Uno de los aspectos que resaltaba de José Luis Mendilibar es que era vizcaíno y euskaldun.
Han sido dos temporadas intensas para el entrenador. En su primera campaña, hizo soñar con la Liga de Campeones, aunque el equipo acabó fuera por un gol, y se ganó el respeto y la admiración de todos los estamentos del club. Este curso, y pese al título de Copa, ha tenido más problemas y ha habido voces críticas, sin embargo, nadie puede dudar de su trabajo.
El técnico se va por la puerta grande y después de protagonizar algunos de los momentos más importantes de la historia del club catalán. Reconoció tras ganar a la Real que no ha sido una decisión sencilla, pero posiblemente sea la más acertada. «Es la hora de dejar paso a otro entrenador», proclamó en un comunicado. Se va con el Espanyol en lo más alto y siempre es mejor salir de esta manera.
Lotina ha demostrado en el Espanyol que una de sus principales virtudes es que es uno de esos entrenadores que pueden ser calificados como 'de club'. Muy pronto entendió la filosofía de la entidad y con sus declaraciones se ganó a la mayor parte de la masa social. De hecho, la afición de forma casi unánime le salvó el cuello en el partido ante el Athletic de la primera vuelta, detalle que no olvidó en su rueda de prensa de despedida.
Extremadamente educado, amable con los medios de comunicación, poco amigo de las polémicas aunque contundente en sus opiniones, Lotina ha demostrado ser un hombre sencillo, de fútbol y que se ha hecho querer por todos quienes le han tratado. Lotina se despidió de Barcelona agradeciendo la colaboración de todos: directivos, jugadores, empleados del club y periodistas. Estos últimos le dijeron adiós con una gran ovación.