 IGUALDAD. Ambos equipos tuvieron oportunidades. / BORJA AGUDO |
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| PORTUGALETE 0 - BURGOS 0 |
Portugalete: Iker, Gorka, Valín, Cuco (Aurre, m. 78), Cefe (Ceballos, m. 78), Urretxaga (Mario, m. 60), Correa, Zigor, Egoitz, Alberto y Alain.
Burgos: Diego Arroyo, Espeleta, Rives, Aguilar, Tejero, Sorribas, Juanjo (Samuel, m. 80), Gómez, Sever, Víctor Bravo y Óbolo.
Árbitro: Ortín Salvador (Colegio aragonés). Amonestó a Zigor, Correa, Aurre y Mario por los locales y a los visitantes Sever, Víctor Bravo y Sorribas. Mostró cartulina roja directa Tejero en el minuto 51 por una entrada sobre Alain.
Incidencias: Medio día del club. Acudieron a La Florida alrededor de 2.000 personas. |
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El Portugalete tropezó ayer en la matinal de La Florida ante el Burgos. Fue un duelo de armas distintas y fuerzas desiguales, que se saldó con un empate sin goles. El resultado no clarifica la situación de ninguno de los contendientes, aunque es peor para los jarrilleros porque supone un paso atrás en su lucha por la permanencia. Los gualdinegros salieron muy responsabilizados, incluso temerosos de un rival con nombre y calidad. El cuadro castellano impuso su buena disposición sobre el campo para hacerse con una posesión casi absoluta del balón. Su presión incomodaba a los locales, que prefirieron resguardar su portería para no encajar goles.
Los de Javier González Etxebarria encontraron en la envergadura de Zigor su mejor arma para inquietar a su rival y cada jugada a balón parado complicaba las cosas a los burgaleses en su área. Hubo una sucesión de oportunidades en ambas porterías, la más clara un disparo de Alain al poste, pero ninguno de los dos equipos atinó a mover los guarismos del marcador.
El Portugalete parecía despertar tras el paso por los vestuarios y la segunda parte comenzó como finalizó la primera, con otra buena oportunidad fallada por Alain. El delantero local fue protagonista poco después de una dura entrada de Tejero. El colegiado decretó la expulsión del lateral burgalés y allanó el camino de los anfitriones.
Error en cadena
La baja de su jugador espoleó al Burgos, que reaccionó positivamente y trató de resolver el encuentro. Óbolo envió el balón a la red tras un error en cadena de la defensa y portero locales, pero el delantero estaba en posición antirreglamentaria. Fue a partir de ese momento cuando los castellanos vieron que ganar el partido se convertía en una materia complicada y prefirió asegurar al menos un punto. Con el repliegue de líneas visitante, el Portugalete resucitó y aprovechó los diez minutos finales para poner cerco a la meta rival. Sus acciones llevaron mucho peligro, pero ninguna de ellas sirvió para alcanzar la victoria.