El 14 de mayo de 1956 nació el Capitán Trueno, hijo de la creatividad de Víctor Mora y Ambrós. Personaje de papel de cuando el cómic todavía se llamaba tebeo, sus aventuras fueron muy populares durante los años 50, 60 y 70. Paladín de la justicia, defensor de los débiles y azote de infieles, el protagonista era un apuesto joven que, espada en ristre, vencía siempre al mal y a los malhechores. Llegó a tener tiradas de 375.000 ejemplares. La última aventura apareció en 2003 ('Zagorff el Belicoso'), con guión de Mora y dibujos de Paco Nájera.
El Capitán Trueno vivía en una época indefinida de la Edad Media y tenía tres inseparables amigos: el brutote y noble Goliath, el joven Crispín y su eterna prometida, la bella Sigrid, una mujer de cabellos rubios a quien raptaban con frecuencia y siempre era salvada por el héroe. Las aventuras reflejaban, de alguna manera, la moral y el ideario franquista: un protagonista sin flaquezas, una dama fiel, amigos leales y mucha castidad.
En una primera etapa, Víctor Mora, que firmaba con el pseudónimo de Víctor Alcázar, se ocupó de los guiones y Miguel Ambrosio Zaragoza, Ambrós, de los dibujos. Posteriormente, y debido la demanda de ejemplares, ambos crearon un equipo con diversos colaboradores, entre ellos Ricardo Acebo, Jordi Bayona, Vidal Sales, José Grau, Martínez Osete y Francisco Fuentes. Hasta el número 22 la cadencia fue quincenal. A partir de entonces pasó a ser semanal. La colección consta de 618 fascículos. El primer ejemplar, que salió a la venta el lunes 14 de mayo de 1956, llevaba por título '¿A sangre y fuego!'. Costaba 1,25 pesetas.
Para conmemorar estos 50 años se acaba de editar 'El gran libro del Capitán Trueno' (Ediciones B), que recoge anécdotas, curiosidades y la relación maldita del héroe con el cine.
El Capitán Trueno es el protagonista de una de las canciones más significativas del rock español. La firmó el grupo Asfalto en 1978 y fue el primer 'single' de Chapa Discos, la división juvenil de la compañía Zafiro que abrió el camino a la Movida. «Si el Capitán Trueno pudiera venir / nuestras cadenas saltarían en mil. / De él aprendimos que el bueno es el mejor / aunque al pasar el tiempo comprendemos que no», rezaba la letra de este himno del llamado rock urbano.
Curiosamente, muchos de los que cantaban a voz en cuello «Ven, Capitán Trueno, / haz que gane el bueno» ignoraban que Asfalto sentía poco aprecio por su creación. Sólo la usaban como calentamiento en los ensayos, y fue su productor quien se empeñó en incluirla en el disco.