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Lunes, 15 de mayo de 2006
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VIZCAYA
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Pasteleros vizcaínos crean una nueva tarta como recuerdo de viaje para los turistas
El pastel aspira a competir en popularidad con las ensaimadas mallorquinas o la tarta de Santiago
Pasteleros vizcaínos crean una nueva tarta como recuerdo de viaje para los turistas
HOJALDRE Y FRANCHIPAN. Alumnos de la Escuela de Pastelería posan con la tarta. / MAITE BARTOLOMÉ
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Vizcaya tiene sabor a enrejillado de hojaldre, franchipan y a una «original» y «deliciosa» crema cuyos ingredientes «todavía no se pueden desvelar». El Gremio de Artesanos Pasteleros ha creado un «postre autóctono» que aspira a competir en popularidad con las ensaimadas de Mallorca o la tarta de Santiago. Un «dulce recuerdo» para los turistas y un «placer» para el paladar de los vizcaínos. Es la tarta de Gernika, un pastel de «larga duración», que será presentado en la próxima feria 'Expovacaciones' -del 18 al 21 de mayo en el Bilbao Exhibition Center (BEC)- como uno de los reclamos gastronómicos del territorio.

El proyecto se puso en marcha hace «más de tres años» y cuenta con el apoyo de la Diputación y la empresa Cafés Baqué. «Los responsables del área de turismo de la comarca de Urdaibai y la asociación de comerciantes de Gernika entendieron que sería interesante crear un dulce atractivo para los visitantes y que además contribuyese a promocionar el comercio vizcaíno.

«Nuestra intención es que los turistas se lleven un buen sabor de boca», explicó el gerente de la Escuela de Pastelería de Vizcaya, Juan José Molinuevo. Su condición de «recuerdo de viaje» obligó a los pasteleros que han participado en el proyecto a experimentar con cientos de combinaciones hasta encontrar la receta más adecuada.

«Era importante que el pastel elegido resistiese bien las diferentes temperaturas, que tuviese una buena consistencia para aguantar posibles golpes y que no llevase ingredientes de riesgo como la crema o la nata», señaló el gerente de la escuela bilbaína. Dicho y hecho. La tarta de Gernika se conserva «en perfectas condiciones» durante un año. «¿Hombre! se va quedando un poquito más seca con el paso del tiempo, pero nada más», se felicitó Juan José Molinuevo.

Pasta vizcaína

Uno de los secretos mejor guardados del postre es el relleno, bautizado por sus creadores como pasta vizcaína. Una nueva crema de repostería de la que por el momento se desconoce la fórmula mágica. «Tiempo al tiempo», insisten los maestros artesanos para ir abriendo boca. Las pastelerías asociadas al gremio acudirán hoy a un cursillo para aprender a elaborar el postre, que estará a la venta a partir del sábado en la mayoría de los establecimientos integrados en la asociación vizcaína de pasteleros, entre los que se encuentran comercios tan conocidos como Urrestarazu, Nietos de Martina de Zuricalday, Don Manuel, Artagan o Leku Ona de Mungia. La tarta de Gernika pesa «unos 700 gramos» y su precio de venta podría oscilar entre 12 y 20 euros.

La elección del nombre también ha tenido su miga. Los promotores de la iniciativa buscaban una palabra que fuese «reprensentativa del territorio» y al mismo tiempo «fácilmente identificable». «Al principio pensamos en ponerle tarta Vizcaya, pero terminamos eligiendo Gernika por todo lo que significa. Nos representa a todos y además es un nombre muy conocido internacionalmente gracias al famoso cuadro de Picasso», recordó el gerente de la Escuela de Pastelería.



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