Sokatira, txingas, arrastre, mazorcas. Estos cuatro deportes tradicionales fueron los elegidos ayer para celebrar la gran final del primer campeonato escolar de Herri Kirolak. Pero los verdaderos protagonistas fueron los 800 niños y niñas que se congregaron a partir de las diez de la mañana en la plaza Olalde de Mungia. Cerca de 80 equipos integrados por chavales de entre 8 y 14 años defendieron los colores de una veintena de centros escolares de Vizcaya.
Muchos de ellos jamás habían oido hablar de estos deportes. «Me apunté porque quería saber cómo eran estos juegos y me ha gustado», comentó Ziortza, de 10 años, mientras esperaba su turno para participar en la prueba de arrastre. Éste era precisamente el objetivo de los organizadores. «Los chavales han aprendido cómo lo que para ellos es un juego en origen era el trabajo diario en los caseríos, los montes o las canteras. Antes de que conociéramos la rueda, no nos quedaba más remedio que arrastrar el peso y así nació lo que mal llamamos 'Gizon proba'. A la vista está la cantidad de niñas que participan», explicó Gabi Lejardi, miembro de la organización
De hecho, ésta es la modalidad favorita de Nagore, alumna del Colegio Lourdes. «Aunque no se me da muy bien, la prueba más divertida para mí es la de arrastre. El año que viene repito», avisó con un ojo puesto en la pista.
Camisetas para todos
Nadie perdía detalle de la carrera en la que los chavales intentaban arrastrar a sus propios compañeros. Los escolares compitieron durante más de dos horas hasta llegar a la final. Lo importante no era el ganador. Miembros de la organización explicaron que «dentro de unos días los colegios recibirán las marcas que han conseguido los chavales, pero hemos querido primar el colectivo. Todas las pruebas han sido en equipo».
En el fin de fiesta todos los participantes recibieron el mismo premio: una camiseta diseñada expresamente para la ocasión y un videojuego llamado 'Seibaietz'. Se trata del primer juego desarrollado a partir de los deportes tradicionales vascos. A través de sus seis modalides, podemos convertirnos en 'aizkolaris' o levantadores de piedra. Quizá practicando en casa, los chavales se animen a acercarse a este parque, inaugurado ayer en Mungia, y que estará dedicado de manera permanente a los Herri Kirolak.