Gamesa ya tiene decidido en qué área centrará los esfuerzos en el futuro para diversificar su actividad. Se trata de la energía solar, una actividad en la que actualmente cuenta con poca presencia -posee una planta en ensamblaje en Aznalcóllar (Sevilla)-, pero para la que tiene ambiciosos objetivos. Aspira a convertirse a corto plazo en líder del mercado español. Para ello, tiene previsto repetir el esquema que tan buenos resultados le ha dado en el sector eólico. Se centrará en el montaje de paneles solares, en la fabricación y suministro de equipos y en la promoción de parques generadores de ese tipo de energía.
Apenas tres semanas después de vender su división aeronáutica por 45 millones de euros a un grupo empresarial liderado por la Caja Castilla-La Mancha -en el que también participa el ex consejero delegado de Gamesa Ignacio López Gandásegui-, la compañía vasca ya ha comenzado a dar los pasos necesarios para restaurar el método de funcionamiento basado de dos grandes áreas. La gran diferencia respecto al pasado inmediato es que, en el futuro, las dos patas del negocio se centrarán en las energías renovables -eólica y solar-.
Los responsables del grupo tienen claro que la energía solar tiene un potencial de crecimiento muy importante en España. La actual legislación abre, según el consorcio, «grandes perspectivas para su desarrollo», cifradas en una previsión de 400 megawatios instalados en 2010. Un ejemplo que explica esa apuesta es que a partir del próximo año todas los nuevos edificios deberán tener montados paneles solares.
En ese contexto, la empresa ha comenzado a apretar el acelerador para situarse en posiciones de cabeza. Gamesa Solar acaba de firmar un contrato de entre 25 y 30 millones de euros con el grupo REC Scanmodules AB que garantiza a la compañía alavesa el suministro de unos 50 mw de paneles solares fotovoltaicos durante los próximos 5 años.