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Martes, 16 de mayo de 2006
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LA RIOJA
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Absuelven por falta de pruebas a dos rumanos acusados de la agresión sexual a una menor
La juez entiende que la versión de la víctima presenta ciertas lagunas que hacen dudar de la verosimilitud de la misma
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La juez del Penal número 2 de Logroño ha absuelto por falta de pruebas a dos jóvenes rumanos acusados de agredir sexualmente a una menor, a la que según su versión trasladaron en un coche hasta un descampado del Polígono de la Portalada donde llevaron a cabo su acción. Fiscalía y acusación particular solicitaban dos años de cárcel, así como una indemnización de 3.000 euros para la víctima como responsabilidad civil.

Los hechos, según declara probado la sentencia, ocurrieron en la tarde del 24 de octubre de 2004 cuando los encausados se encontraron en la calle con la menor y decidieron ir a cenar juntos a un Telepizza próximo a los Golem.

Al terminar, los tres se montaron en el vehículo de uno de los acusados y se dirigieron a la Portalada donde estacionaron el coche y permanecieron en su interior escuchando música. En un momento dado, uno de ellos se apeó del vehículo para hacer sus necesidades, mientras que su compañero se pasó al asiento trasero e intentó besar y tocar a la chica. Pero ante la negativa de ésta no insistió y se colocó en el asiento del conductor.

Una vez que retornó al coche el joven que se había apeado del turismo, se situó en la parte trasera, al lado de la menor, y pasando su mano por detrás de ella intentó besarla, sin éxito, ante la negativa de la muchacha.

Versiones contrapuestas

A partir de ese intento, declara probado la resolución, los acusados condujeron a la menor a su domicilio, presentando dos días después denuncia contra los acusados por agresión sexual.

La versión de la joven toma un rumbo distinto desde el momento en que la joven pide que la lleven a casa después de cenar y los acusados la trasladan, siempre según la menor, al descampado. A partir de ese instante refiere una serie de movimientos que terminan con su fuga apresurada del coche, saltando del asiento trasero al delantero para su escapada porque habían bloqueado la puerta y huyendo a la carrera hasta su domicilio, situado en la calle Avenida de la Paz de la capital riojana.

La juez considera que la versión de la víctima ofrece ciertas «lagunas y contradicciones» que le hacen dudar de la verosimilitud de la misma. No se explica, por ejemplo, cómo, tras haber recibido un fuerte mordisco en la cara la joven, no presente lesión alguna que lo objetivase.

Resulta asimismo extraño que tras la presunta agresión la joven no hablara con sus progenitores del asunto y sorprende, por otra parte, que si bien la menor achaca lo ocurrido a su negativa a salir con uno de los acusados, reconociera sin embargo en la vista oral que lo conocía desde hacía unos dos años y que no había tenido nunca problemas con él ni con su amigo, que también está procesado.



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