Dos individuos que ocultaban su rostro con capuchas atracaron a mano armada un bar en la calle La Bondad de Barakaldo la noche del pasado domingo. Lo más llamativo del caso fue que en el local había «varios clientes» a esa hora, circunstancia esta que no arredró a los delincuentes, según confirmó ayer un portavoz del Departamento de Interior. El robo se produjo a las doce menos veinte de la noche cuando el establecimiento hostelero, una franquicia cervecera, aún no había cerrado sus puertas. Los dos ladrones «entraron, robaron lo que había en la caja y se marcharon. No se les pudo hacer nada», explicó ayer el encargado del bar.
Los asaltantes amenazaron con la pistola a empleados y consumidores, aunque no atacaron a nadie. Después, se apoderaron del dinero de la máquina de la recaudación y se dieron a la fuga. «Todo fue muy rápido», dijo el responsable del local. En un primer momento los atracadores huyeron a pie. Ertzainas de la comisaría de Sestao estuvieron buscando sin éxito a los sospechosos por los alrededores. Sin embargo, después debieron de montar en un vehículo, según algunos testigos. La Policía autónoma cuenta con una matrícula que podría pertenecer al coche utilizado en la escapada.
Precisamente, la noche del pasado miércoles fue detenido en Bilbao un atracador especializado en asaltos a establecimientos hosteleros en Barakaldo y Bilbao. Se le imputan al menos 17 robos de este tipo. El arrestado -Z.B., de 25 años- se disfrazaba para cometer los golpes con pelucas y caretas, maniataba a las víctimas con grilletes y las dejaba encerradas en la cocina o el cuarto de baño. Utilizaba para intimidar a las camareras pistolas de juguete y había acumulado un botín de unos 7.000 euros en dos meses que, curiosamente, había ingresado en una cuenta a su nombre.