El Gobierno vasco ultima un nuevo decreto de grandes equipamientos comerciales, que actualizará el vigente desde 2001. El viceconsejero de Comercio, Rodrigo García Azurmendi, explica que su intención es orientar las inversiones hacia el núcleo urbano en detrimento de la periferia, donde será prácticamente imposible establecer nuevos macrocentros.
-¿Cuáles son las líneas directrices de esta nueva normativa?
-Tiene por objeto regular la implantación de establecimientos comerciales de más de 400 metros cuadrados que pertenezcan a grandes de empresas; es decir, aquéllas con más de 250 trabajadores y 50 millones de euros de facturación. Hay que recordar que estas compañías compiten en todos los formatos, no sólo en grandes superficies, sino también a través de franquicias, supermercados, etc. A todas ellas les vamos a pedir una segunda licencia que se sume a la municipal. Para elaborar el decreto, se analiza la demanda de las 20 comarcas y se hace una proyección de las necesidades distribuidas en distintos formatos -bienes cotidianos, equipamiento personal, del hogar, bricolaje, deportes y otros, que incluye libros, discos y material informático-, a los que se da un coeficiente de metros cuadrados por habitante. El objetivo es que el gasto se reparta al 50% entre grandes y pequeños comercios.
-Hace tiempo que el pequeño comercio denuncia una saturación de grandes superficies. ¿Han llegado a esa misma conclusión? ¿Qué medidas han adoptado al respecto?
-Lo que hemos hecho es una clara apuesta por el comercio urbano en detrimento del periférico. Los grandes distribuidores que se instalan en el centro de las ciudades ejercen de motores y dejan sitio a los establecimientos tradicionales. Un buen ejemplo puede ser el centro comercial de Lakua, que ha impulsado el crecimiento de pequeñas tiendas, o el de Niessen en Rentería. En esta misma línea, se prima al 'súper' frente al 'híper'. Las estadísticas reflejan que el País Vasco está, en términos de densidad, por debajo de la media estatal en el primer formato y por encima en el segundo. A la vez, crece el coeficiente para equipamiento personal (ropa), en detrimento de 'hogar y bricolaje', que necesitan mucha superficie y suelen establecerse fuera de las ciudades.
Grandes superficies
- Entonces, ¿prohíben la instalación de nuevas grandes superficies?
-Cabría alguna en el centro de Bilbao, pero no creo que haya muchos dispuestos a pagar el precio del suelo en la capital vizcaína. En la normativa no se establece una prohibición porque, entre otras cosas, la UE no lo permite. Lo que ocurre es que este nuevo decreto, junto con el Plan Territorial Sectorial del Comercio, imposibilita su implantación.
-¿En qué consiste esa segunda licencia que exigirá el Gobierno vasco a las grandes empresas?
-Ya existía desde 2001. Lo que ocurre es que se introduce una novedad porque se exige la disponibilidad real del suelo con la calificación de uso terciario o comercial. Hasta ahora se podía hacer la solicitud sin tener comprado el suelo o sin que éste tengan la calificación adecuada. Se cerraba así el paso a los competidores, en una práctica perversa que impedía la libre competencia. También se establece un plazo de dos años para comenzar las obras desde la concesión de la correspondiente licencia.
-¿Qué órgano va a supervisar el cumplimiento de esta regulación?
-El Tribunal Vasco de Defensa de la Competencia. Ya he tenido ocasión de ver sus primeros informes y son muy concienzudos, lo que va a redundar en una mayor competencia. No lo digo como una crítica al órgano estatal que se encargaba de ello hasta ahora, pero la cercanía favorece un mayor conocimiento de los problemas.
-¿Qué más novedades incluye el decreto?
-Hemos contemplado la realidad fronteriza. Sólo en 2005, más de 3,5 millones de visitantes de Francia cruzaron la frontera para ejecutar compras por valor de 200 millones. Se tendrá en cuenta esta demanda al regular el sector. También se fomentará el establecimiento de comercios en nuevas áreas residenciales, como Miribilla (Bilbao), para que no se conviertan en 'barrios dormitorio'.
-¿Cómo han acogido la propuesta las grandes superficies?
-Pueden presentar alegaciones hasta el 6 de junio, aunque ya habíamos recabado su opinión previamente. Las grandes superficies plantearon su deseo de seguir invirtiendo. Pero también hay que entender el interés general del país por un modelo de ciudad europea, compacta y cohesionada. El Gobierno vasco ya contemplaba en su programa su apuesta por el comercio urbano. Este sector es en el que más interviene porque estructura la vida de las ciudades. La idea es obtener los informes pertinentes en verano y llevar el decreto al Consejo de Gobierno del 19 de septiembre. De ser así, entraría en vigor en octubre.