La reacción ha sido escasa. Apenas el 24% de los bares consultados de la ciudad ha dicho 'sí' a la recogida selectiva de vidrio en unos contenedores especiales sin coste alguno ni para los propietarios. El resto no ha respondido a una campaña que arrancó a finales del pasado mes de marzo y que volverá a repetirse. No obstante, desde Alcaldía ya se advierte que si la respuesta es similar, la formula se impondrá.
Un total de 92 bares y restaurantes del Casco Viejo y el entorno de las calles Ramón y Cajal, Juan Ramón Jiménez o Comuneros de Castilla, fueron los seleccionados para esta campaña, que llevó la denominación Vacri. Se optó por ellos al encontrarse en las zonas de marcha de la ciudad.
El Ayuntamiento, mediante carta individualizada y adjuntando un folleto informativo, emplazaba a los dueños a participar en una experiencia piloto realmente sencilla: recibirían un recipiente de 150 litros, con ruedas y fácil de desplazar, en el que tendrían que depositar los residuos de cristal. Una vez lleno, arrojarían su contenido en nuevos contenedores de grandes dimensiones colocados en puntos estratégicos de la ciudad.
Estos iglúes base, a diferencia de los diseñados para los residuos domésticos, disponen de una amplia boca para hacer más fácil el vaciado completo contenedor individual, que se engancharía a un novedoso sistema de elevación y volteo. La técnica, propuesta por la empresa de recogida selectiva de vidrio, existe en otras ciudades del entorno y permite vaciar de forma simultánea dos de las 'cestas' con ruedas que desplazarían los hosteleros.
Pues bien, sólo 22 han contestado afirmativamente. Y eso teniendo en cuenta que la campaña se lanzó como experimental. Esto es, sólo se ha dirigido de inicio a menos de un tercio de la masa total de negocios de hostelería ya que son más de trescientos los que existen en la ciudad.
Repetir el proceso
Este paso -consultar a la totalidad- era el siguiente previsto en la iniciativa (nadie dudaba del éxito de su fase inicial). Pero ahora tendrá que repetirse todo el proceso y dar una fecha concreta de puesta en marcha es todo un reto.
«No sé si es por dejadez. Hubo notificación individual con acuse de recibo. La cuestión es que habrá que realizar una campaña de repesca», manifestó ayer visiblemente sorprendido el alcalde Fernando Campo. Por tanto no hay renuncia. La idea que se baraja es la de citar de nuevo a los hosteleros -previsiblemente a una reunión informativa que se celebraría en el Ayuntamiento-.
«Y, con toda probabilidad, en caso de que no hubiera respuesta, lo impondríamos, se obligaría porque consideramos que es algo bueno, positivo para la ciudad». Con reservas, Campo insinúa que hasta «finales de junio» no se verá ningún resultado.
Los diez nuevos recipientes del sistema Vacri tendrán que esperar para su instalación en la ciudad. Dos se prevén en la calle La Estación -cerca del cruce con Juan Ramón Jiménez y próximo al de Comuneros de Castilla-; y tres más estarán a lo largo de la calle Ramón y Cajal.
Eso en lo que se refiere al centro de la ciudad. En el Casco Viejo, que concentra la mayor actividad, fundamentamente los fines de semana, se ubicarán, según las previsiones de Medio Ambiente, en el Paseo de la Independencia, en las calles La Fuente, San Francisco, Eras de San Juan y Oroncillo.