El Correo Digital
Miércoles, 17 de mayo de 2006
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VIZCAYA
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Un vecino molesto por el ruido de una obra apuñala a un trabajador en Bilbao
El agresor, de 25 años, cogió un cuchillo de cocina, bajó a la calle y tras discutir con un obrero, se lo clavó en un costado
Un vecino de la calle Eskurtze de Bilbao, entre los barrios de Irala y Rekalde, apuñaló a un trabajador el lunes por la mañana porque, al parecer, le molestaba el ruido de la obra debajo de su casa. El incomprensible suceso se produjo sobre las diez y media de la mañana. «Acabábamos de comer el bocadillo», recordaban ayer Luis y Jose, compañeros de la víctima, Iván, de 30 años, que «debutaba» ese día en el trabajo. Subidos a andamios, los tres estaban «refinando» con paletas y cemento las paredes del interior de una lonja, que albergará un comercio, en un bloque de nueva construcción.

Junto a ellos estaba otra cuadrilla, que colocaba las persianas. «Tenían que derribar dos tabiques». Uno de los residentes del primer piso, inmediatamente superior, se asomó a la ventana muy enfadado. «Le pedí disculpas: 'Lo siento, pero tenemos que hacerlo', le dije, pero él insistía en que quería el teléfono de mi jefe», explica Luis. «Si no es por las buenas, será por las malas», advirtió a gritos.

'Currelas' y el pan

«Tranquilízate que somos unos 'currelas' y estamos aquí ganándonos el pan», terció Jose, de 56 años, y con amplia experiencia en el oficio. Entonces, el joven, identificado después por la Ertzaintza como J.B.I., de 25 años, debió de golpearse la cabeza contra la ventana, «y se enfadó».

Bajó a la calle para entablar un cara a cara con uno de los trabajadores, Iván. Sus ánimos fueron caldeándose poco a poco hasta que soltó una velada amenaza: «Ahora te vas a enterar», le espetó. «¿Hay que tener sangre fría! Nunca me imaginé que porque le molestara el ruido iba a subir a por un cuchillo y mucho menos que lo iba a usar», confesaba ayer incrédulo Jose a pie de obra. «Habría estado toda la noche de fiesta, sino, no me lo explico», aventura Luis.

El vecino cogió el arma en la cocina y bajó de nuevo a la lonja. Mientras él esgrimía el cuchillo, Iván se defendía con una pala. «Forcejearon, Iván pisó mal y se resbaló y el otro le apuñaló por detrás», reconstruye su compañero Luis. Alguien llamó a la Ertzaintza. «En cuanto escuchó la sirena, escapó a su casa como un lince».

Iván fue evacuado por una ambulancia a un hospital. «Tenía un tajo de cinco centímetros» en el costado. Una vez que le curaron, pasó por la obra a recoger la ropa. «No podía ni moverse; cogió la baja». J.B.I. fue detenido poco después por la Ertzaintza en su domicilio. Ayer, tras ser puesto a disposición judicial, volvió a casa. «Mira que 'tranquilito' va el fiera», pensaron.



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