La veintena de cartas que San Valentín de Berrio-Otxoa escribió a su madre María Mónica Aristi entre 1845 y 1859 han sido recopiladas por Adolfo Arejita, miembro de Euskaltzaindia, y Román Berriozabal. La obra, publicada por el instituto Labayru, destaca por la «gran calidad del euskera» que utilizó el santo vizcaíno en sus misivas, así como por estar redactadas, «en prosa pero como si fuesen versos, lo que demuestra su conocimiento de las técnicas de los bertsolaris», según comentó Ael académico de la Lengua vasca.
Durante la presentación de 'Neure amatxo maitia. Euskarazko gutunak' ayer en el Ayuntamiento de Elorrio, Arejita destacó que las epístolas están escritas «utilizando el euskera de Elorrio, el que se utilizaba en la calle», aunque también incluye modismos propios de Guipúzcoa, debido a que su «madre era originaria de Antzuola».
Aunque en los manuscritos, algunos de ellos remitidos desde Tonkin, en Vietnam, incluyen momentos de humor, Berrio-Otxoa mostraba un respeto escrupuloso hacia su madre, a quien trataba de «berori», una forma que tan sólo se conserva en algunas localidades de la costa vizcaína y que podría traducirse con «a usted». Arejita destacó «las bonitas estructuras que utiliza en las mismas», mientras que Berriozabal hizo hincapié en el «uso del subjuntivo sin ningún tipo de problemas».