La Diputación dotará a las comarcas de Lea Artibai y Busturialdea con dos nuevos centros de día para personas con diferentes discapacidades. El primero, destinado a usuarios con minusvalías intelectuales, estará ubicado en Markina, mientras que el segundo se construirá en Gernika y atenderá a vecinos que padecen algún tipo de daño cerebral.
El inmueble markinarra estará situado en el edificio de la antigua empresa La Esperanza y suplirá el servicio que en la actualidad se ofrece en las instalaciones de Gorabide en el barrio de Plazakola. «Su objetivo será dar respuesta a una necesidad existente en la zona», señaló el alcalde de Markina, Javier Alberdi.
El proyecto se desarrollará sobre un superficie de 500 metros cuadrados cedidos por el Ayuntamiento. «Estará situado en un lugar céntrico porque se han tenido en cuenta variables de integración de las personas que puedan acudir a él», añadió. Su capacidad será de 25 personas.
El plazo de presentación de propuestas concluirá a mediados de junio. La firma adjudicataria dispondrá de dos meses para presentar el proyecto definitivo y diez más para su ejecución. El presupuesto con el que ha salido a concurso es de 550.000 euros.
Diez meses
El centro de Gernika se situará en unos locales de propiedad municipal que se encuentran en la salida de la villa hacia Amorebieta. El Consistorio firmó a principios de año un acuerdo con la Administración foral para su cesión por un plazo de 25 años, aunque este periodo es prorrogable.
El plazo de presentación de las propuestas será similar al de Markina aunque el de ejecución será de diez meses -dos para entregar el proyecto y ocho para las obras-. El local tendrá 300 metros cuadrados y el presupuesto destinado para su transformación será de 280.000 euros.
Las instalaciones podrán albergar a 15 personas. El inmueble contarán con diferentes servicios como un gimnasio, un aula de logopedia y diversos espacios polivalentes para dispensar todo tipo de tratamiento y la asistencia necesaria.
La apertura de este nuevo servicio cubrirá una necesidad urgente en la localidad que cuenta con una treintena de discapacitados cerebrales, según los datos que maneja el Ayuntamiento gernikarra. La idea es que la gestión, dirección y administración de este equipamiento recaiga de forma directa en una entidad sin ánimo de lucro.