La Comisión Nacional Antiviolencia impuso ayer numerosas y duras sanciones económicas por los incidentes acontecidos en Mendizorroza y fuera del campo durante la última jornada de la competición. En total, entre siete aficionados alavesistas y el club deberán desembolsar 63.000 euros por lo sucedido alrededor del duelo frente al Deportivo de La Coruña.
Cuatro seguidores albiazules se han llevado una multa de 9.000 euros cada uno por provocar «desórdenes y lanzamientos de vallas, piedras y botellas hacia el interior del recinto deportivo». Unas circunstancias que se produjeron al finalizar el encuentro, cuando numerosos aficionados del Alavés aguardaron junto al párking de Mendizorroza la salida del campo de Dmitry Piterman. La comisión, que depende del Ministerio del Interior, también apunta que estos aficionados profirieron «gritos de incitación al terrorismo contra los funcionarios policiales».
La segunda multa impuesta por Antiviolencia tiene como origen el incendio de varios asientos en uno de los fondos. La policía identificó a tres seguidores como presuntos autores de estos hechos y deberán pagar por ello una multa de 6.000 euros cada uno. «Durante el incendio se comprobó cómo estos aficionados avivaban el fuego echando papeles, pancartas y asientos que rompieron y lanzaron al foso del campo», describe el informe de la comisión. También precisa que fue necesaria «la intervención de los bomberos» para sofocar el fuego.
Petardos e invasión
Antiviolencia, asimismo, se despachó contra el club albiazul con dos multas. La primera, de 5.000 euros, «por deficiencias en las medidas de control de acceso» al no impedir que «se introdujeran y encendiesen dos botes de humo y dos petardos que luego hicieron explosión en el interior del recinto». También debido a que fueron lanzadas «tres bengalas» al terreno de juego. La Comisión recuerda que el club ya fue multado en tres ocasiones por incidentes similares, la última -con 8.000 euros- en el partido anterior frente al Betis.
La segunda multa al club por el partido frente al Deportivo, en este caso de 4.000 euros, también hace referencia a «las medidas de control», aunque en este caso de «permanencia y desalojo de espectadores». Antiviolencia apunta que el club no impidió la invasión de campo «por un grupo numeroso de aficionados».