A partir del próximo 1 de junio, una nueva empresa llamada Emanbilbo se hará cargo de la pala profesional tras haber adquirido los derechos de la modalidad a Euskobasque. Al frente de este proyecto empresarial se encuentra el fisioterapeuta y ex-palista profesional Fernando Gutiérrez, un joven bilbaíno de 28 años convencido de que, lejos de estar condenada a una lenta e inexorable agonía, la pala puede reverdecer laureles. Hablar con el director general de Emanbilbo es hacerlo con un entusiasta. Gutiérrez destila optimismo y afán emprendedor. «Lejos de ser crítica, pienso que la situación es de esperanza total. Hay un margen de trabajo inmenso», asegura, en uno de los salones del Club Deportivo, en cuyo frontón aspira a llevar a cabo «una revolución».
-¿Cómo calificaría el momento actual de la pala?
-Hombre, es evidente que no está en su mejor momento. Sería absurdo negarlo. Pero tampoco se puede decir, ni mucho menos, que esté peor que nunca. Totorika ha mantenido la especialidad y la ha dejado en una situación más o menos estable. Lo peor, con diferencia, se vivió en 1996, durante la huelga, cuando nos quedamos año y medio sin partidos. Entonces sí que podían tener sentido los mensajes catastrofistas. Ahora, no.
-Dice que la pala está estabilizada y es cierto. El problema es que está estabilizada muy a la baja: casi sin televisión, con poca repercusión en la prensa, con un solo frontón programando partidos, con poco público en las funciones...
-Sí, pero hay un margen de trabajo y de mejora inmenso. Queremos potenciar el Club Deportivo, hacerlo más atractivo para la gente en todos lo sentidos. Que sea una referencia no solo a nivel deportivo sino también social. Darle un poco de glamour. Por otro lado, queremos hacer de la pala un espectáculo y un reclamo turístico. Vamos a mantener las funciones de los martes y los jueves con apuestas, pero queremos hacer otro tipo de funciones sin corredores especialmente pensadas para los turistas y la gente que visita Bilbao. Queremos que las personas que nos visitan vean la pala como un referente de la ciudad, como algo que sólo existe aquí y que merece la pena conocer.
Espectáculo
-Hoy en día, los visitantes no saben ni que existe un frontón. Van a necesitar una gran campaña divulgativa
-Por supuesto. Así es. Pienso que hay un mercado por explotar con los grupos de turistas, con los cruceros, con la gente que viene a congresos.... En ese sentido, tenemos una gran ventaja y es la ubicación del Deportivo a 100 metros del Guggenheim y de los mejores hoteles de la ciudad. Estamos hablando con las agencias de viajes y con las instituciones para que incluyan el frontón entre las actividades lúdicas que ofrece Bilbao. Y no hablo sólo de ofrecerles partidos, sino música, un buen catering, un espectáculo de deporte rural... Vamos a hacer una revolución.
-Aparte de atraer turistas, supongo que habrán pensado en algo para atraer al público de aquí que hace 20 años llenaba el frontón y dejó de asistir.
-Claro que sí. Vamos a hacer promociones, abonos, un carnet de amigos de la pala... Vamos a dar todas las facilidades posibles para que la gente acuda. La entrada la vamos a bajar de 18 a 15 euros y ofreceremos apuestas en ventanilla de un mínimo de 10 euros. También estamos pensando en sacar entradas rojas o azules con derecho a descuentos en función de quien gane el estelar. Tenemos muchas ideas.
-Ya lo veo.
-Es que hay muchas cosas por hacer. Yo creo, sinceramente, que en los últimos 20 años se ha sido excesivamente conservador. Se ha limitado a explotar el mercado de las apuestas.
-¿Van a mantener la actual plantilla de Euskobasque?
-Sí, con alguna baja puntual por jubilación o algún regreso la idea es mantener la plantilla. Funcionaremos con 20 o 21 pelotaris.
-¿Se mantendrán los contratos?
-Sí. Y se respetará la cuantía económica.
Palas y pelotas de colores
-Cuando se habla de la crisis de las modalidades de herramienta hay una referencia obligada: la televisión. ¿Confían en que les acaben televisando más partidos y ello les ayude a impulsar la especialidad?
-Estamos pendientes de contactar con la tele, pero también en eso estamos ilusionados. Pero, mira, nosotros a la televisión queremos ofrecerle un producto nuevo. Te pongo un ejemplo. Estamos trabajando en innovaciones tecnológicas que nos permitan dar color a la pelota y a las palas sin alterarlas. Del mismo modo, queremos cambiar la vestimenta de los pelotaris, con nikis más ajustados como se ven en otros deportes. Un toque moderno, vaya.
-¿Cómo han recibido los pelotaris la aparición de Emanbilbo y todos estos cambios que se avecinan?
-Están ilusionados. Hombre, les resulta chocante que uno que ha estado con ellos en el vestuario hasta hace poco se convierta ahora en empresario, pero hay ilusión. Yo creo que es bueno que yo haya sido pelotari porque sé cuales son sus inquietudes. Tenemos que hacer piña.
-¿Van a programar partidos fuera de Bilbao o se van a limitar al Deportivo?
-Vamos a jugar en Plentzia, Sopelana, Armintza, Sestao... También estamos en contacto con un par de municipios de Guipuzcoa, queremos impulsar el Open Internacional que se hizo en Íscar, Barcelona y Pamplona, hacer un campeonato mundial potente... Tenemos muchas ideas.
-Vamos, que se avecinan nuevos tiempos para la pala a partir del 1 de junio.
-Sin duda. El cambio va a ser tan radical que lo queremos hacer poco a poco.