Viktor Debre emprenderá su cuarta etapa en el Arrate de la máxima categoría, la tercera como entrenador, según confirmó en la tarde de ayer el club eibarrés. Una noticia, cuando menos, sorprendente, sobre todo para el propio preparador húngaro, que al igual que los jugadores y aficionados de la entidad albiazul se habían hecho a la idea de que el sustituto de Jorge Dueñas para la próxima campaña iba a ser Fran Ávila, porque así lo habían dejado entrever sus dirigentes.
Sin embargo, el actual entrenador del Algeciras reculó en el último momento y rechazo la propuesta de dirigir al equipo albiazul la próxima temporada -con opción a una segunda-, al parecer por asuntos personales. «Nos ha llamado esta mañana para decirnos que estaba encantado con el proyecto deportivo y con las condiciones económicas, pero que al final ha pesado más la decisión de su mujer», explicó, contrariado, José Alberto Barruetabeña, encargado de cerrar los acuerdos contractuales en el club que preside Iñaki Bolinaga, y que ya pudo comprobar las reticencias a cambiar de aires de la esposa del técnico (tienen un hijo de seis meses) durante la comida que compartieron recientemente, aprovechando el viaje que los dirigentes efectuaron a Almería para presenciar la Copa del Rey. «Hubiese estado encantado de ficharle, pero pensándolo bien, o venía convencido, o de lo contrario mejor que no», valoró.
El inesperado rechazo provocó una reacción inmediata. Aunque habían sopesado otras alternativas, finalmente decidieron «no darle más vueltas y preguntarle a Viktor Debre si estaba dispuesto a coger el equipo», relató el vicepresidente arrateano. Así, de nuevo con mesa y mantel de por medio, a primeras horas de la tarde se concretó el giro de timón.
«Nunca dudamos de su valía, sino que el problema estaba en que Viktor lleva muchas cosas en el club y ponerle a dirigir el primer equipo implicaba muchos cambios. Pero sí que tiene el perfil de secretaría técnico que pretendíamos, conoce bien la plantilla y, ¿por qué tiene que ser peor que uno de fuera?», se pregunta.
«La verdad es que cuando se lo dijimos Iñaki y yo se quedó sorprendido, pero se lo ha tomado con ilusión, porque es un reto para él», añadió Barruetabeña.
17 campañas en el club
Debre, que esta campaña dirigía al equipo de Primera Nacional, acumula ya 17 temporadas en el Arrate, al que llegó en 1989 para poner colofón a su trayectoria de destacado central. El húngaro, de 47 años, fue 53 veces internacional con su país y se proclamó subcampeón del mundo en Suiza.
Tras una sola campaña se retiró del balonmano de élite (llegó a jugar y dirigir al filial), pero se afincó en Eibar. Con posterioridad fue ayudante en el primer equipo de Jordi Ribera, al que relevó como entrenador en diciembre de 1991, con el que descendió un año después, para de seguido ascenderlo y volver a bajar en 1994. Desde entonces ha sido coordinador de los equipos base y de la escuela de balonmano del club.