El Fundación llegará al partido del domingo tras 400 días sin perder a domicilio en liga después de que el 16 de abril de 2005 el Logroñés se impusiera en Las Gaunas por 3-2. Desde aquella fecha los pupilos de José Sánchez Lorenzo han demostrado una solvencia fuera de lo común cuando ejercen como visitantes, algo que precisamente contrasta con algunos problemas que están teniendo para mostrarse igual de fuertes en el Mundial'82.
La estadística, de por sí, es aplastante; y lo es más cuando echando un vistazo al comportamiento del resto de clubes de Tercera se comprueba que, en lo que va de temporada, el bloque riojano es el único que no ha perdido -sólo ha cedido un empate-. Conjuntos programados para ascender como la Gimnástica, el Sestao, el Deportivo B, el Villarreal B, el Granada Atlético -el líder del grupo 8 sucumbió por primera vez lejos del Nuevo Los Cármenes la pasada jornada ante el Santa Fe, 1-0-, el Mirandés, el Universidad de Oviedo, el Peña Sport o el Real Madrid C acumulan derrotas más allá de sus respectivos estadios.
Por lo tanto, la gesta que están realizando los discípulos de Sánchez Lorenzo -habrá voces que apunten que la competitividad de este grupo es menor que en otros- es uno de los motivos que señalan a los blanquirrojos como uno de los cuadros temidos para la fase de ascenso. Para continuar así, deben confirmar su posición en Isla, un campo de malos recuerdos para el Fundación, dado que de los tres partidos que perdieron la temporada pasada, uno de ellos fue en Anguiano.
Ahora queda por conocer los motivos que han impulsado a los riojanos a ir con paso firme lejos del Mundial'82. Para empezar, su capacidad realizadora es para echarse a temblar: es el máximo goleador con 101 tantos -se ha quedado dos partidos sin anotar: empate ante el River y derrota frente al Varea, ambos en casa-.
Sobriedad en defensa
Si a ello se añade que su defensa se vuelve casi invulnerable -seis tantos- la receta para encontrar sus números hay que buscarla en la forma de juego. Dadas las características de la plantilla podía pensarse que el Fundación es un conjunto que abusa del toque en corto, de una elaboración excesiva y de imponer su ritmo, pero lo que le hace diferente es su facilidad para cambiar de estilo.
Sabe adaptarse a las circunstancias del campo y del rival. Si hay que bregar y fajarse en el juego aéreo, pelear por las segundas jugadas y centrarse en lo práctico, el Fundación lo logra. Se mentaliza para ser contundente en defensa, sobrio en la medular y efectivo en ataque. Se olvida, por lo tanto, de la relajación y de su habitual suficiencia.
«En casa, los equipos fuerzan más para lograr la victoria. Nosotros esperamos porque sabemos que vamos a tener oportunidades debido a la calidad de nuestros atacantes» confiesa Álex. En la línea del lateral, habla el guardameta Josean, quien destaca que «se debe a nuestra mentalidad ofensiva y a la competitividad que hay dentro del equipo». Mientras que para Cali una de las claves es que «sabemos hacer daño cuando los rivales vienen a por nosotros; entonces tenemos espacios y marcamos diferencias». El 'play off' dictará si sirve de algo.