Padres y madres del instituto de Durango mostraron ayer su malestar ante la imposibilidad de que sus hijos estudien el Bachillerato de Ciencias de la Salud en castellano. «El lunes nos reúnen para comentarnos que no es posible poner un profesor para algunas asignaturas, porque hay pocos alumnos que las hayan elegido, así que tienen que estudiarlas en euskera o irse a Basauri. No hay derecho», comentaron.
El director del centro indicó que el problema ya surgió el curso pasado cuando cuatro alumnos optaron por cursar esa modalidad en castellano. Lo reducido del grupo provocó que Educación no asignara un profesor, ya que el mínimo establecido se sitúa en diez alumnos. En aquel momento, se ofreció a las familias la posibilidad de que estudiaran esa asignatura en euskera. «Ninguno tenía porqué tener dificultades con el idioma, ya que todos proceden de los modelos B o D, pues no existe el modelo A en Durangaldea», explicó Antton Anasagasti.
La dirección defiende que esta idea se propuso «para no tener que movilizar a los chavales a otros municipios» y asegura que los alumnos y sus familias «fueron informados personalmente de que iba a ser muy difícil formar grupo para las optativas de esta rama en segundo, y lo aceptaron».
Los progenitores de los alumnos afectados subrayan que «es incierto» que se les informara a tiempo. «Y a las fechas en las que estamos, cuando ha vencido el plazo de prematrícula, nos dicen que para segundo son cuatro las asignaturas que van a tener que cursar en euskera», comentaron.
A Lakua
Tras considerar que «no hay ninguna voluntad para que exista el modelo A en el instituto», afirmaron que se provoca la baja matriculación en algunas asignaturas al indicarles previamente a los alumnos que probablemente no se complete el grupo y tengan que cursarlas en euskera. «Es terrible que los chavales tengan que cambiar su primera opción, que va encaminada a lo que quieren hacer después en la Universidad, por el idioma de la asignatura. Si no tienes biología las puertas a medicina o veterinaria quedan cerradas», rechazaron.
Precisamente para completar el cupo de diez alumnos, los afectados colocaron el martes carteles para que «quienes lo desearan» se matricularan en esas asignaturas en castellano. Las familias denuncian que sobre esos papeles aparecieron pintadas y después fueron arrancados.
La dirección considera que «no es legal» que alumnos del modelo D cursen ciertas asignaturas en castellano para completar el cupo. «No debemos transgredir la norma», advirtieron. En cualquier caso, una vez finalizado el período de prematrícula, aún resta un intervalo de dos a tres semanas antes de que se formalicen las matrículas definitivas. «El asunto es que el modelo A ha perdido matriculación y nosotros no podemos hacer nada. Si lo que quieren es que se haga una excepción con la norma, tendrán que dirigirse a la Dirección de Centros en Lakua».