La Federación de Consumidores en Acción (Facua) ha presentado una demanda en los juzgados de lo mercantil de Madrid contra Iberia, Spanair y Air Europa por aplicar a sus tarifas recargos por la emisión de billetes. Las aerolíneas cobran por ese concepto entre 12 y 96 euros por trayecto, en función del destino del vuelo y de que el pasaje haya sido adquirido a través del teléfono, en oficinas o por Internet. Además, Iberia y Spanair añaden a sus precios otros 15 euros adicionales si el usuario utiliza un billete de papel, en lugar del electrónico, cuyo uso se ha extendido en los últimos meses.
Facua considera que esas tasas son ilegales, ya que en la práctica suponen un suplemento por el mero hecho de entregar a sus clientes la factura o contrato de compraventa que representa el billete.
La demanda ha sido interpuesta como consecuencia de la «pasividad» del Instituto Nacional del Consumo (INC), dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo, que todavía no ha dado respuesta a las reiteradas denuncias en ese sentido presentadas desde mayo de 2004, según explicó el portavoz de la organización, Rubén Sánchez. La federación ya tramitó el pasado enero una queja ante la oficina del Defensor del Pueblo por la falta de diligencia y atención que, a su juicio, ha mostrado la Administración.
Más que el billete
En concreto, la organización de consumidores pide a los tribunales que se considere nula «por abusiva» la cláusula que establece el cargo adicional por emisión de billetes que, en determinados casos, llega a superar el precio del propio pasaje ofertado en publicidad por las aerolíneas.
La Ley de Defensa de los Consumidores y Usuarios establece como cláusula abusiva la «imposición al consumidor de los gastos de documentación y tramitación que por ley imperativa correspondan al profesional», argumenta Facua. En este sentido, hasta tres normativas -la Ley de Navegación Aérea, el Convenio de Varsovia y el Convenio de Montreal-- establecen que la emisión del billete es una obligación inexcusable del transportista, añade la federación.
Teniendo en cuenta que en 2005 Iberia transportó a 27,7 millones de pasajeros, los cargos por emisión de billetes durante ese año pudieron superar los beneficios netos de 395,8 millones de euros que tuvo la aerolínea, subrayó la asociación de consumidores.
Facua ya había denunciado a Iberia, Spanair y Air Europa en mayo de 2004 ante el Servicio de Defensa de la Competencia (SDC) al detectar que estos recargos, además de «ilegales», eran idénticos en su cuantía en las tres aerolíneas, de lo que se deducía la «existencia de un pacto» contrario a libre competencia. En julio de 2005, el SDC elevó el caso al Tribunal de Defensa de la Competencia al considerar probada la existencia de dicho acuerdo.