El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y obispo de Bilbao, monseñor Ricardo Blázquez , animó ayer a «pedir y recibir el perdón» para restaurar las heridas del terrorismo y alcanzar la «reconciliación más amplia y profunda de la sociedad». «Queremos trabajar con la esperanza de que definitivamente venga la paz, entre comillas, porque es verdad que no hay dos partes beligerantes», manifestó el presidente de los obispos durante un debate organizado por el Fórum Nueva Economía.
El 'número uno' del Episcopado dijo que el concepto 'mediación' es «altisonante y muy fuerte», pero reiteró que, en la medida que pueda contribuir a la pacificación, la jerarquía católica muestra y mostrará su disposición a colaborar. Pero, subrayó Blázquez, que este horizonte sea posible y creíble implica que «ETA deje definitivamente de matar, que deponga las armas y cese la extorsión y que nadie se sienta perseguido o amenazado». «Que en el País Vasco todos los ciudadanos podamos vivir con absoluta libertad de movimientos», zanjó.
Afirmó Blázquez que, «aunque la sociedad quiere verse libre de la losa» del terrorismo, es evidente que «los sentimientos de alivio y esperanza se compensan con los de precaución y prudencia». Máxime cuando, indicó, «hay muchas heridas, porque han muerto muchas personas y muchas familias han perdido a sus seres queridos».
Acto seguido, dijo sentirse congratulado y reconfortado cuando alguna víctima concreta, que evitó mencionar, ha perdonado a sus agresores. «Gracias a Dios, hay muchos que ya han perdonado. Jesucristo murió perdonando y nos insta a que perdonemos también nosotros. Yo me alegro mucho cuando escucho una noticia que anuncia el 'yo perdono'», dijo, en una suave pero clara invitación expresa a la víctimas del terrorismo.
Aún así, admitió que el perdón «no se puede imponer socialmente» porque es «una categoría cristiana y religiosa», si bien también tiene «sus versiones de carácter social». «Que pidan perdón, que se reciba el perdón; que se reciba y que se ofrezca», clamó en bajo tono, aún consciente de que todavía «hay una tarea enorme de curación, de sanación de heridas».
El presidente de la CEE adelantó que los prelados no tienen previsto elaborar una nueva valoración sobre el alto el fuego durante la asamblea que celebrarán el próximo junio. «No hay idea ni nadie lo ha sugerido», expresó, no sin recordar que sobre este aspecto la Iglesia ya se ha pronunciado a través del portavoz del Episcopado, de los obispos vascos y del propio Blázquez durante la sesión plenaria celebrada en marzo.
Alec Reid
Con respecto a la labor ejercida por el sacerdote redentorista irlandés Alec Reid, Blázquez dijo sentirse «muy sorprendido» por sus últimas manifestaciones -en evidente alusión a sus declaraciones de apoyo a Batasuna-, toda vez que siempre había realizado sus tareas «con mucha discreción». «Sus últimas manifestaciones nos han sacado un poco de la imagen consolidada que teníamos de él», enfatizó, ya que, hasta este momento, había desempeñado una «gran tarea de pacificación» y un papel 'bienintencionado' en otros conflictos, como el del IRA, aunque «no es de las mismas características» que el español.