El presidente de la Bilbao Bizkaia Kutxa, Xabier Irala, aprovechó ayer su participación en la asamblea anual de la patronal vizcaína Cebek para insistir en la necesidad de alcanzar una fusión entre las cajas de ahorros vascas. A su juicio, la integración de la BBK, la Kutxa y la Vital mejoraría sustancialmente la competitividad de la entidad resultante -aludió también a estudios independientes que inciden en esta misma idea-, lo que redundaría en un mejor apoyo al desarrollo de la economía vasca.
El máximo responsable de la BBK lanzó de nuevo un mensaje al Gobierno vasco, reiterado en numerosas ocasiones, que hasta ahora ha encontrado escaso eco en el Departamento de Hacienda, que dirige la vicelehendakari Idoia Zenarruzabeitia. «Lo primero que debe darse para acometer esta integración -señaló- es un sencillo cambio en la legislación de cajas». Además de ello, apuntó que será necesario que las diputaciones forales se pongan de acuerdo sobre la denominada «neutralidad fiscal» de la operación para que en el futuro ninguno de los tres territorios salga especialmente beneficiado o perjudicado en materia de impuestos, debido al traslado de sedes sociales, etc. Por último aclaró, esbozando una sonrisa, que «también será necesario que dos tercios de las asambleas de las cajas aprueben» la fusión. Una hipótesis que, por el momento, todos los observadores creen que no será posible hasta las próximas elecciones municipales, previstas para mayo de 2007.
El gobierno de las cajas
Irala realizó ante los empresarios una encendida defensa del papel de las cajas de ahorros en el sistema financiero, al tiempo que apoyó la composición de sus consejos de administración, «en los que están presentes políticos, sindicatos e incluso clientes, lo cual es un claro reflejo de responsabilidad social». Además, frente a las críticas que suelen verterse sobre la utilización de estas entidades como instrumentos del poder político, recordó que «no han protagonizado todavía ningún escándalo financiero».
Por otra parte, se refirió a la hipotética participación de la BBK en el futuro de La Naval de Sestao. «No vamos a sustraernos a analizar este proyecto -dijo-, aunque lo haremos con rigor, como con cualquier otro proyecto industrial, en función de su rentabilidad y sostenibilidad». Al parecer, la entidad no participaría de forma directa en el accionariado del astillero; quizá pueda hacerlo de forma casi testimonial en la sociedad conjunta que crearían las cuatro plantas privatizadas para centralizar algunos servicios. Existen más posibilidades de que actúe como financiador de las operaciones de la compañía.
Por otra parte, en este mismo encuentro empresarial intervinieron el profesor del IESE Xavier Vives y la catedrática de la UPV María Carmen Gallastegui, que analizaron las consecuencias de los procesos de globalización, y en especial los procesos de desplazamiento de las sedes y centros de decisión de las compañías.