Al ruido que desprenden habitualmente los vehículos se une el que generan aquellos que incorporan diferentes sistemas potenciadores. La Policía Municipal de Bilbao localizó el año pasado un total de 34 vehículos 'trucados', de los que la mayoría destacó por carecer de sistema silenciador, contar con uno diferente al modelo que figura en su ficha técnica o incorporar un tubo de escape manipulado, siendo esta última la más habitual.
El 65% de los casos correspondieron a motocicletas. De las 23 detectadas, 12 fueron inmovilizadas en el momento en el que se detectó la falta y trasladadas directamente al depósito de Zorrozaurre. Los propietarios tuvieron que abonar una fianza de 150 euros y firmar un documento en el que se comprometían a reparar las deficiencias en un período máximo de quince días. Una vez realizados los cambios, y como requisito para volver a circular con normalidad, se debe acudir al control municipal de vehículos de Elorrieta, donde se les da el visto bueno y se les devuelve la fianza depositada. Sólo tres se presentaron a la revisión y nueve decidieron no acudir, perdiendo con ello todo el dinero.
Las 11 restantes arrastraban diferentes denuncias por mal funcionamiento, que abarcó tanto la emisión excesiva de ruido -que puede llegar a superar en un 20% los niveles recomendados- como de gases contaminantes. Dos de los conductores adecuaron las motocicletas a la normativa vigente, frente a los 11 que prefirieron saltarse el control y quedarse sin recuperar la fianza. El ejercicio se saldó finalmente con trece multas de 300 euros cada una y siete prohibiciones de circulación.
En lo que respecta a turismos, la Policía local abrió 11 expedientes. De ellos, seis incorporaron sus sistemas originales y cinco no se presentaron a la revisión de Elorrieta.