Ocho peatones fueron multados en Bilbao por la Policía Municipal cuando atravesaban la calzada por un lugar inadecuado, en la campaña promovida por la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco contra los atropellos durante la segunda quincena del pasado mes de abril, según los datos del balance facilitado ayer por el Ayuntamiento de la ciudad. Los infractores sorprendidos 'in fraganti' deberán abonar 90 euros.
Ocho multas tramitadas no parece un número muy elevado si se atiende a los resultados de la macroencuesta sobre seguridad vial encargada por el Gobierno vasco, en la que más de la mitad de los entrevistados reconocía cruzar por puntos prohibidos. Según un portavoz municipal, se trataba de una iniciativa «de carácter preventivo», en la que tanto la Ertzaintza como las Policías locales intentarían concienciar a la población del elevado número de atropellos mortales.
De esta forma, los agentes se limitaban a recriminar conductas inadecuadas de peatones y automovilistas, que sólo fueron sancionadas en casos graves, esto es cuando provocaron peligro de accidente o el infractor no respondía al requerimiento de la autoridad. «Las sanciones se han puesto no sólo por atravesar un paso de cebra con semáforo en rojo, sino también por cruzar por lugares peligrosos como curvas, pudiendo provocar un accidente, y casi siempre después de haber realizado algún aviso», apuntan desde el área de Seguridad Ciudadana.
Además, la guardia urbana también ha denunciado en el mismo período a 97 conductores por no respetar pasos de cebra o saltarse semáforos en fase roja. En total, durante las dos semanas que duró la campaña, la Policía local bilbaína estableció 119 controles anti-atropello. El primero de ellos tuvo como escenario la avenida de Zumalacárregui, una de las calles, junto con la avenida de Montevideo, entre Basurto y Zorroza, con un peligro potencial más alto por la velocidad que alcanzan los vehículos y la concentración de semáforos en un tramo reducido.
En la campaña han participado agentes de las cuatro comisarías de la Policía Municipal en Otxarkoaga, Garellano, Ayuntamiento y Cantera, y los motoristas y patrulleros de la Unidad de Tráfico, según las mismas fuentes.