La vigésimo octava edición del Ibilaldia, la fiesta de las ikastolas vizcaínas, se celebrará el próximo día 28 en Elorrio con el objetivo añadido de «evitar el botellón y concienciar y prevenir a los asistentes sobre el consumo excesivo de alcohol», según destacó la coordinadora, Ainhoa Apaolaza, durante su presentación ayer en Bilbao. Además de eludir la venta de bebidas de alta graduación, «que supondrá una disminución de los ingresos», la organización colocará media docena de controles a lo largo de los 5,5 kilómetros del recorrido previsto.
Bajo el lema 'Bete zaitez... emozioz' ('Llénate de... emociones'), la ikastola Txintxirri, organizadora del Ibilaldia 2006, impedirá a todas aquellas personas que superen los 0,5 gramos de alcohol en sangre -se realizarán 3.000 controles de alcoholemia dentro del recinto festivo durante todo el día- el acceso a una zona donde se realizarán actividades de ocio extremo. Los asistentes podrán lanzarse al vacío desde una grúa de 60 metros de altura.
Homenaje al montañismo
El circuito elegido -la necrópolis de Argiñeta- pretende dar a conocer la riqueza de la villa y sus alrededores. Además de destacar los aspectos naturales, los organizadores quieren realizar un homenaje al montañismo vasco a través de veteranos clubes de montaña como el Ganguren de Galdakao, y de alpinistas y escaladores de la talla de Edurne Pasaban, Alberto Iñurrategi o los hermanos Pou, entre otros.
'Ibilaldia 2006' busca incrementar el protagonismo de los niños en la fiesta para lo que dispondrán de dos áreas específicas en el recorrido. En total serán once zonas recreativas, cinco de ellas de gran tamaño y las seis restantes algo más reducidas.
La recaudación económica de la jornada festiva se destinará a la rehabilitación del palacio Arespakotxaga-Andueza, construido en el siglo XVII y donde desde 1970 se ubican las aulas del centro conocido popularmente con el apelativo de Txintxirri.