Los planes de construcción del nuevo Ayuntamiento de Etxebarri han sufrido un duro revés. A pocos meses de comenzar las obras de rehabilitación del edificio de la antigua fundición Metacal, que iba a albergar el edificio consistorial, los dirigentes locales se han visto obligados a dar marcha atrás. Un informe ha alertado del deterioro de la estructura de la fábrica y ha desaconsejado su mantenimiento.
Hace dos años, los mandatarios locales acordaron aprovechar el edificio de oficinas de la empresa -que cesó su actividad en Etxebarri el año pasado- como sede del nuevo Ayuntamiento, previa rehabilitación. Entonces, encargaron unos análisis técnicos «que garantizasen la solidez y durabilidad del inmueble». Concluidos los estudios, sus responsables han determinado que el inmueble está seriamente dañado y que no reúne las condiciones necesarias para ser rehabilitado.
El emblemático edificio se construyó en la década de los cincuenta a base de hormigón y arena de playa. «Los cloruros que contiene la arena han corroído los armazones metálicos de vigas y pilares, por lo que no garantizan la seguridad requerida», reza el documento. Los especialistas realizaron en su examen 33 catas en pilares y vigas. «En una treintena de ellas, el cloruro superaba el nivel máximo permitido», añade.
Alertados por las conclusiones «tan contundentes» del estudio, las autoridades han decidido declarar el edificio en ruinas y demolerlo «lo antes posible», aunque no han concretado la fecha. El alcalde de Etxebarri, Pedro Lobato, anunció ayer que sacarán nuevamente a concurso el proyecto de construcción de la futura casa consistorial, que mantendrá la ubicación prevista. Lobato cifró en «medio año» el «retraso» que sufrirá el plan de traslado de las dependencias municipales, que iban a abrir sus puertas en abril de 2007.