| Masami Shiiro, (Bilbao) No es el barrio de Boca ni otro arrabal bonaerense. Es la Gran Vía bilbaína, que ayer se convirtió en una improvisada pista de baile para la Escuela de Tango de Argentina, país invitado este año en Expovacaciones. Los pasos de los bailarines se mezclaron con los de los peatones, como Masami Shiiro, que «alucinaron con la plasticidad y energía» de los movimientos. |