Envueltos en polémica andamos, unas más encendidas que otras, algunas reales y también muchas ficticias no menos virulentas que las que tratan de cuestiones reales. No pertenecen a ningún código secreto las artimañas y estrategias publicitarias utilizadas para asegurar las ventas pongamos por caso de un libro o una película y provocar virulentas reacciones en pro y en contra parece hasta el momento que resulta eficaz. Las críticas, trifulcas jurídicas o religiosas y debates en torno al archivendido libro de Dan Brown 'El Código Da Vinci' ya nos tenían hartos y cuando se vislumbraba que la contumacia en la controversia ya no daba para más y perecería por puro hastío sin mayores consecuencias para la literatura, viene ahora la versión cinematográfica a darle nuevos bríos a la pelea mediatizada sobre el Código de marras. El pase del film en Cannes fue dicen, un fiasco y provocó risas en vísperas de su estreno en salas de todo el mundo pero la industria de Hollywood espera ser la última en reír con el recuento de la taquilla que son las ganancias lo que en verdad supone una auténtica experiencia religiosa. Tom Hanks, protagonista de la controvertida historia, evita disquisiciones teológicas y asegura que no cree «que nadie cambie sus creencias por lo que vea en el cine».
Por otro lado, leo que en Italia se considera que la figura del 'padrino siciliano' que inmortalizó Coppola es una invención hollywoodiense. Inspirado también en un best-seller, el 'padrino', sublimemente reencarnado en Marlon Brando, es un invento del cine como puedan serlo Rambo o Perry Mason. En Sicilia, los asesinatos mafiosos no se cometen con banda sonora de Nino Rota y un matón de Provenzano, el último capo detenido en Corleone, tiene por regla general una mirada idiotizada de cabestro ignorante y no la penetrante de Robert Duvall. La gordura de Brando pertenece a la tipología de Shakespeare, Toto Riina es solo un rechoncho miserable de una secta de criminales. El 'padrino' clásico de la pantalla ha impuesto un lenguaje, una estética y una épica que marcó para siempre el estilo de la tristemente célebre organización criminal. Hay quienes ven en 'El Código Da Vinci' una vendetta. La trama continúa...