El Correo Digital
Viernes, 19 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
TAU CERÁMICA
Todo en orden para empezar
El TAU -pese a perder por lesión a Prigioni en el intermedio- se adelanta en la serie a un Akasvayu Girona muy vistoso pero demasiado inconsistente
Todo en orden para empezar
DISCRETO. Erdogan, que pasó de puntillas, impacta en su vuelo con Gabriel. / IGOR AIZPURU Y IOSU ONANDIA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
AKASVAYU TAU CERÁMICA -
80 68

Publicidad

Cumplió el TAU Cerámica. Con los pronósticos, con su público y consigo mismo. Serio y aplicado, completó la primera galopada hacia la semifinal. Profesional y solvente. Dando la impresión de que se mueve a una distancia sideral del Akasvayu Girona. Al menos, en cuanto a potencia y efectividad se refiere. Porque su aquilatado oponente, se asemeja a una doncella de rostro bellísimo pero alma vacía. Ante un adversario tan curtido como el Baskonia, esa delicadeza resulta vacua. E insuficiente.

Todo en orden para empezar. Y es que apenas hubo lugar al nerviosismo. Ni siquiera tembló el maratoniano azulgrana cuando, en el descanso, perdió a Prigioni. Su cerebro orinó sangre y, por precaución, fue evacuado a un hospital. La maquinaria vitoriana mantuvo las revoluciones pese a este revés. En parte, porque a Ukic, el benjamin del grupo, le salió vello donde antes había una piel adolescente. El resto -atención especial a Scola y Splitter- le respaldó con su oficio habitual.

Esa entereza para sortear el imprevisto, unido a su mayor conjunción y claridad de ideas convirtieron la comparecencia en un tránsito agradable y plácido. Así da gusto. Lo mejor de todo, además, es que si el Baskonia fotocopiase la actuación de anoche este domingo en el Fontajau, la serie podría apurarse con rapidez. Pero esa teoría pertenece al nebuloso terreno de las especulaciones. Lo real y tangible es que gobernó con suficiencia durante la mayor parte del primer acto del cruce.

A golpe de embestida

Lo que más amenazó los nervios azulgranas fue el retraso en el partido por un problema en el luminoso. Subsanado éste, el grupo de Perasovic se afanó en marcar distancias desde el pitido inicial. Aupado por Scola impuso un ritmo alto. El Akasvayu Girona aguantó la embestida debido a que -conviene recordarlo- no es manco. Saltó con ganas de anudarse a su potente adversario. McDonald trataba de repartir alegría y Fran Vázquez se reivindicó con tiros de media distancia. Ambos contendientes en un nudo.

El rebote era gerundense y el juego, azulgrana. Bajo esta coyuntura, el electrónico reportó la primera alegría a los jugadores locales en los albores del primer cuarto (24-16).

La siguiente andanada alavesa (parcial de 8-2) ensanchó la sima hasta los quince puntos. Olía a sangre. Los árbitros cortaron la hemorragia al pitar una dudosa falta a David. El húngaro se deshizo en aspavientos. Técnica. Cuatro tiros libres para el visitante. Música de viento en el pabellón. Presión. Aroma a 'play off'. Esa botella de oxígeno demoró la sentencia hasta la segunda mitad.

Directo hacia el triunfo

Con Prigioni camino de un centro médico, el TAU continuó a lo suyo. Mientras Ukic añadió palitos a su 'dni', avanzó raudo hacia el primer punto de la eliminatoria. Volvió a apretar de lo lindo. Enfrente, una defensa zonal. La misma trampa que ya emplearon otros. Recurrió entonces el anfitrión al compás y al cartabón. Movió el balón con paciencia y precisión. Nueva descarga azulgrana de la mano del tándem Scola-Splitter. 13-1. Veintiún puntos de distancia (59-38) y catorce minutos por disputarse. Amenaza de derribo en el bando catalán.

Sin embargo, todavía se demoró un ratito la capitulación gerundense. Gracias a que tiró de su mejor recurso. Es decir, jugó muy abierto y lo fio todo al lanzamiento triple.

Llegó a colocarse a ocho puntitos. Sólo que cada aviso de insurgencia visitante fue repelido con suficiencia militar. No sólo eso, sino que según se acercó el crepúsculo, el Baskonia apretó el acelerador. Engordó su cuenta bancaria y su conciencia. Mientras el Akasvayu se percató de que tendrá que mejorar mucho, sobre todo atrás, para dar guerra.

d.gonzalez@diario-elcorreo.com



Vocento