El Correo Digital
Viernes, 19 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

DEPORTES
FÚTBOL
Éxtasis culé
La plantilla del Barça ofrece la Champions a la ciudad y disfruta de una macrofiesta en el Camp Nou
Éxtasis culé
BIENVENIDA. Las calles de Barcelona se tiñeron de azulgrana para recibir a los campeones. / AP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Cientos de miles de personas tomaron ayer las calles de Barcelona para celebrar a lo grande la victoria del Barça en la Liga de Campeones. En medio de espectaculares medidas de seguridad y con un cielo que amenazaba lluvia, la marea azulgrana inundó la ciudad durante varias horas. Los gritos de «Campeones, campeones», los petardos, la música, las banderas y los cánticos alusivos al triunfo del equipo culé conformaron un ambiente de euforia popular que nada ni nadie pudieron contener.

Gran parte de la ciudad se paralizó para saludar al campeón, en la calle o desde los balcones de las casas, y algunos aficionados se subieron a lo alto de los kioscos, los coches y las tapias para festejar la victoria. El himno del Barça se convirtió, una vez más, en el hilo conductor de una muchedumbre que vibró con su equipo y demostró de nuevo que el Barcelona es más que un club. Los jugadores llegaron de París al aeropuerto de El Prat pocos minutos después de las 16.00 horas. El avión, un jumbo de dos pisos y con capacidad para 580 pasajeros, trasladó desde la capital francesa a la expedición azulgrana, a numerosos periodistas y aficionados, en un viaje en el que no faltaron la alegría y el buen humor.

Leo Messi se dirigió a través del micrófono del avión a toda la expedición para amenizar el viaje y celebrar la victoria con bromas y chistes. Los jugadores, que estaban instalados en el piso superior del aparato, bajaron el trofeo al piso inferior para que los aficionados pudieran fotografiarse con él y con el capitán del equipo azulgrana, Carles Puyol.

Cuando la expedición del Barça aterrizó en El Prat ya fue recibida por varios centenares de aficionados. Fue a partir de las 17.30 horas cuando los futbolistas iniciaron un desfile en una caravana festiva por la Ciudad Condal a bordo de un camión de dos pisos de 18 metros de largo, 4,5 metros de anchura y 6,5 metros de altura, decorado con los colores del club. El vehículo que amenizó esta nueva 'rúa' estaba equipado con diferentes aparatos de última tecnología y disponía de un sistema de sonido de alta calidad.

Espectáculo audiovisual

El tráiler salió de las Drassanes, en el Puerto de Barcelona, y llegó al Camp Nou alrededor de las 22.00 horas. Las puertas del estadio barcelonés ya estaban abiertas desde las siete de la tarde, cuando comenzaba una macro-fiesta que reunía a decenas de miles de asistentes y contó con las actuaciones musicales de diez grupos catalanes.

Después, el club organizó una ceremonia especial con una serie de actos memorables y simbólicos que comenzaron entrada la noche. La Orquesta de la Academia del Gran Teatro del Liceo, formada por 60 músicos y dirigida por el maestro Guerassim Voronkov, versionaba para esta ocasión inolvidable el tema 'Viatge a Ítaca', del cantautor Lluís Llach. A continuación, Lucrecia, la cantante cubana afincada en Catalunya, interpretaba el himno del Barça para emocionar aún más a los asistentes.

Comediants ofreció un espectáculo donde la magia, los colores y la alegría recreaban el universo azulgrana y hacían vibrar el estadio del Camp Nou. Unas pantallas proyectaban, en medio de miles de aplausos y gritos de alegría, un vídeo de Barça TV sobre el triunfo del equipo culé en París. Después, los jugadores y el equipo técnico salieron al terreno de juego para dar una vuelta de honor con la Copa de Europa y ofrecerla a los socios y aficionados culés. Una noche mágica.



Vocento