El Correo Digital
Viernes, 19 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES


ECONOMÍA
ECONOMÍA
Babcock tiene garantizada carga de trabajo para un año y medio tras cerrar otro pedido
La empresa anunció ayer un nuevo contrato con China, que coloca su cartera por encima de los 115 millones
Trabajadores de Babcock, en una manifestación en Bilbao. / TELEPRESS
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La cartera de pedidos que ha conseguido Babcock España en el último mes garantiza carga de trabajo suficiente para el próximo año y medio, según indicaron ayer fuentes de la empresa de bienes de equipo. La compañía ha cerrado un nuevo contrato en China para construir dos plantas de gasificación de carbón, con un presupuesto de 40 millones de euros. Esta misma semana había anunciado otro acuerdo similar con el gigante asiático por 25 millones. Directivos del grupo se reunieron ayer con el presidente del comité para informar al respecto a los representantes de la plantilla.

El presente mes de mayo ha supuesto un notable punto de inflexión en la contratación de Babcock, una situación que ya había sido anticipada por el presidente de la firma, Cristian Schmidt. En estos momentos, tiene comprometidos pedidos por un importe total que supera los 115 millones de euros. Entre los principales figuran tres instalaciones de gasificación de carbón -una tecnología que llegó a la compañía gracias a su privatización y de la mano de la multinacional alemana Borsig-; la construcción de una caldera para una planta papelera en Brasil -que se fabricará con tecnología de su actual propietario, Austrian Energy- y un reactor para una factoría de Repsol.

Tras la agonía arrastrada por la empresa prácticamente desde su privatización, este mes ha supuesto un relanzamiento espectacular de la contratación.

'Oxígeno'

La nueva cartera de pedidos va a permitir a Babcock, además, ganar 'oxígeno' para iniciar una nueva etapa, en la que debe afrontar la resolución de sus problemas más profundos. Entre ellos la consolidación de la credibilidad de sus propietarios -que ha sufrido un notable deterioro desde el mismo momento en que tomaron el control de las acciones de la compañía-; las maltrechas relaciones laborales, que han derivado en un permanente enfrentamiento entre los trabajadores y la dirección de la empresa; y, por último, los problemas de rentabilidad y fortaleza financiera de la compañía, que aún persisten.

Por otra parte, todo parece indicar que el relanzamiento de la actividad va a desencadenar la contratación de varias decenas de trabajadores para ampliar la plantilla en algunas áreas de taller -especialmente, en calderería-, así como de algunos ingenieros.



Vocento