El Correo Digital
Viernes, 19 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
MUNDO
MUNDO
Un empresario francés admite que envió la primera carta anónima del 'caso Clearstream'
Un empresario francés admite que envió la primera carta anónima del 'caso Clearstream'
Jean-Louis Gergorin.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El empresario francés y ex vicepresidente de EADS, Jean-Louis Gergorin, admitió ayer en el diario 'Le Parisien' que él envió al juez la primera carta anónima sobre supuestas cuentas de personalidades en la sociedad luxemburguesa de pagos y compensación Clearstream, origen del escándalo político que sacude Francia.

Las revelaciones sobre varios listados falsificados de cuentas en Clearstream, en los que figuraba el nombre del titular del Interior, Nicolas Sarkozy, han salpicado a su rival y primer ministro, Dominique de Villepin, y al presidente, Jacques Chirac. Ambos han negado haber ordenado investigaciones sobre Sarkozy, que exige la verdad sobre una trama que considera como una maniobra para socavar sus posibilidades para las presidenciales.

Gergorin precisa que el ministro del Interior no figuraba en la primera lista de setenta nombres de supuestos titulares de cuentas en Clearstream que comunicó al juez Renaud Van Ruymbeke en la primavera de 2004. El ex vicepresidente de EADS, que rechaza ser un delator anónimo con mala fe, no revela si él envió las siguientes cartas, incluido el listado en el que aparecía Sarkozy.

La primera lista, obtenida en 2003, era un 'extraño cóctel' en el que aparecían nombres de funcionarios y de los ex ministros Jean-Pierre Chevenement, Dominique Strauss-Kahn y Alain Madelin, pero también de «millonarios rusos y mafiosos». Era «explosivo», explica Gergorin, que consideró que eso exigía «verificaciones oficiales» y decidió alertar a las autoridades.

En noviembre de 2003 contactó con el general Philippe Rondot, encargado de la coordinación de los servicios secretos, y le contó «todo», incluido el nombre de la «fuente secreta» que le pasó los listados. Gergorin no identifica a su informador, pero dice que «trabaja sobre la financiación del terrorismo internacional», ha asumido «riesgos considerables» y cree que su vida peligraría si revelara «haber penetrado» en las cuentas de Clearstream.



Vocento