El documento que recoge la «aportación» del sindicalismo vasco al proceso de pacificación y normalización está prácticamente ultimado y consensuado, a la espera únicamente de su respaldo por parte de UGT de Navarra, «pendiente de resolver su crisis». UGT de Euskadi, CC OO, ELA y LAB esperan poder presentar públicamente el escrito en las próximas semanas o, como muy tarde, antes del verano y, por lo tanto, de la constitución de la mesa de partidos.
El secretario general de LAB, Rafa Díez Usabiaga, subrayó ayer en San Sebastián la trascendencia del manifiesto como impulso al proceso de resolución. «Los movimientos sindicales y sociales deben tener un gran protagonismo como factor de cohesión social que son», sostuvo.
El origen de los contactos con UGT, según desveló el líder de LAB, se remonta al verano de 2005. Como consecuencia de este diálogo, el pasado mes de febrero trascendió una entrevista pública entre ambas centrales en la que por primera vez se habló de la iniciativa que estaban consensuando y que tratarían de extender al resto de sindicatos mayoritarios.
Los contactos periódicos mantenidos entre las agrupaciones sindicales han conducido a la «maduración» del texto, que se ha visto repentinamente frenado por la crisis abierta en la UGT de Navarra, lo que ha introducido «un elemento de dificultad». Esta situación ha llevado a LAB a intentar celebrar una reunión con el sindicato de la comunidad foral con la esperanza de superar el contratiempo. De lo contrario, estudiarían replantearse la estrategia. Díez Usabiaga reiteró la importancia del escrito porque, a su juicio, «supondría un salto de enormes proporciones y se abrirían horizontes de diferente naturaleza».