El Departamento de Educación ha movido ficha para tratar de poner fin al conflicto universitario. La consejería citó ayer a los sindicatos de la UPV a una reunión el próximo 25 de mayo para «encauzar la negociación» sobre las demandas de mejora de las retribuciones económicas del personal docente. Desde el Ejecutivo vasco apuntaron ayer que han elaborado una propuesta que puede «lograr» acercar las posturas entre profesores, Rectorado y Educación, las tres partes enfrentadas.
La convocatoria oficial, firmada por la viceconsejera de Universidades e Investigación, Ibone Amezaga, llega después de la celebración de tres paros en la UPV, dos de ellos esta semana, secundados por la mayoría del profesorado, y del ultimatum que lanzaron los sindicatos a la Administración. Le daban un plazo de tres días -hasta hoy- con el fin de que fijaran una fecha concreta para sentarse a negociar. Amenazaban con nuevas movilizaciones en plena época de exámenes si no se iniciaba el diálogo.
En la cita del Gobierno vasco que ha llegado a la mesa de las centrales se hace una referencia a la participación del Rectorado en las conversaciones. Indica que «estará presente» personal designado por el Rectorado en virtud de sus competencias «representativas», frente a las «normativas» del Ejecutivo.
Los sindicatos de la UPV -CC OO, LAB, ELA, STEE-EILAS, UGT y CSIF- recibieron con cautela la convocatoria. Ayer mismo mantuvieron una reunión para acordar la postura que defenderán en el encuentro del próximo jueves. Los representantes del profesorado elaboraron un texto que registrarán hoy en el Rectorado y la Delegación de Educación con una propuesta de mínimos. «Queremos que conozcan nuestras reivindicaciones por escrito antes de sentarnos a negociar para que puedan darnos una respuesta concreta», señalaron fuentes sindicales. Quieren evitar que se repita el fracaso del anterior encuentro de abril.
En el documento reiteran su reclamación de un incremento retributivo para todos los profesores universitarios. Aclaran a la Consejería que no comparten su argumento de que el Ejecutivo autónomo no tiene competencias para llevar a cabo esa subida generalizada de sueldos a los funcionarios de la UPV, porque dependen del Gobierno central.
«Más dinero»
Las centrales marcan también como condición para que las conversaciones lleguen a buen puerto que el Ejecutivo dedique más dinero del que tenía previsto a mejorar las retribuciones del profesorado. Los representantes de los docentes advierten a la consejería de Tontxu Campos de que deberá renunciar a aprobar el decreto de complementos retributivos hasta que no se alcance un acuerdo sobre la subida salarial para todos los profesores.
El paso que ha dado Educación no supone el fin del conflicto universitario, aclaran los sindicatos. «El conflicto está abierto. La reunión del próximo día 25 será la que marque si se encauza o no. Si fracasa, las movilizaciones continuarán», señaló el portavoz de LAB, Iñaki González Murua. «Las fechas en las que se plantea la negociación son muy justas y, aunque se inicie el diálogo, será difícil llegar a un acuerdo antes de fin de curso», añadió desde UGT Miguel Henares.