El Correo Digital
Viernes, 19 de mayo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
SOCIEDAD
DOMÈNEC SESMILO, PRESIDENTE LA AGENCIA DE CALIDAD IQUA DE INTERNET
«Se acabó proteger la libertad de los que no saben usarla»
El presidente de la primera entidad que proporciona un sello de idoneidad a las 'websites' aconseja prudencia y responsabilidad al navegar por la Red
«Se acabó proteger la libertad de los que no saben usarla»
CAUTELA. Domènec Sesmilo, ante su ordenador. / VICENS GIMENEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
IQUIA
Los interesados en contactar con la Oficina de Defensa del Usuario, instrumento de servicio creado por Iqua, pueden acceder a través del

teléfono 901300400 o mediante el formulario que aparece en www.iqua.net

Publicidad

Las páginas de Internet también pueden disponer de un sello que acredite una travesía más segura para el cibernavegante. La agencia de calidad Iqua, que impulsan los consejos audiovisuales de las autonomías catalana, navarra y andaluza y el Principado de Andorra junto a www.red.es, ha establecido un servicio de auditoría que identifica aquellos sitios en la Red que cumplen un código de conducta en el que se incluyen parámetros como su accesibilidad, la protección de los usuarios más inocentes -caso de los menores- y la integridad económica. Domènec Sesmilo, presidente de la entidad, defiende esta iniciativa que dota a las 'websites' con un logotipo acreditativo de su idoneidad tras certificar el cumplimiento de un determinado estándar.

-¿Por qué un mecanismo que autentifique la calidad de la oferta en la Red?

-Hace cuatro años, en el Consejo Audiovisual de Cataluña sentimos la responsabilidad de hacer algo en un campo en el que se pueden producir abusos. Nos encaminamos por la vía de lo positivo, a través de la difusión de normas que sirvan para todo el mundo como la accesibilidad, la seguridad, la protección a los menores y la fiabilidad en las transacciones comerciales. El resultado es una agencia pionera en el mundo, ya que, aunque existen organismos sectoriales, nadie ha otorgado un sello generalista que englobe todos los contenidos de una web. Hemos elaborado una serie condiciones indispensables y desde hace seis meses trabajamos para atraer webs.

-¿Navegar por Internet es seguro?

-Evidentemente, no. Hay pornografía infantil, incitación al odio y la xenofobia, se impulsa la anorexia y bulimia... Se dice que es el mayor invento tras la imprenta y debemos acogerlo con ilusión, pero, como toda obra humana, comporta elementos de riesgo.

-La libertad es una de las propiedades ligadas a este sistema de comunicación. ¿Cómo se puede regular sin conculcarla?

-La libertad no es una palabra sacrosanta. Difundir pornografía es mancillar la libertad y engañar a un viejecito en sus horas de ocio haciéndole entrar en un casino virtual implica un abuso. Afortunadamente, surgió el 'password' selectivo. Un consumidor puede preparar su particular menú haciendo valer nuestro sello de calidad para proteger a menores o personas disminuidas. Se acabó proteger la libertad de los que no saben usarla.

Peligro en la noche

-En el caso de los menores que navegan por la red, siempre se apela a la responsabilidad de los padres.

-Ningún padre sensato deja a sus niños a las dos de la madrugadas vagabundeando por las calles y, sin embargo, les permite que, a las doce de la noche, se sienten delante del ordenador sin saber con quién hablan, lo que es aún más peligroso. Aún tenemos que concienciarnos y es urgente. Nosotros nos preocupamos por Internet, pero es que nuestros hijos viven en Internet. Los padres no tienen ni idea de la Red y los chavales son verdaderos expertos. La brecha digital se cerrará con el tiempo, pero, mientras tanto, hay que establecer medidas preventivas. Desentenderse es una grave irresponsabilidad, como ignorar que hay determinadas horas en las que los menores no deben acceder a la televisión.

-Junto al riesgo para la integridad física y psicológica del menor, se encuentra la amenaza de fraude en las transacciones comerciales. ¿Cómo combatirlas?

-No interferimos en las relaciones comerciales, pero hemos activado el servicio 'e-ODU' para recibir denuncias y consultas. Aquí caben cuestiones como el comercio electrónico y la información sobre páginas con contenidos nocivos. Trasladamos las denuncias a las oficinas de protección al consumidor.

-¿Podemos comprar en Internet sin temor a que nuestra 'visa' resulte saqueada?

-Una de las pretensiones de nuestro sello es que cuando se divulgue y lo tengan las empresas, asegure la encriptación de la tarjeta de crédito. Valoramos los códigos de comercio y nos aseguraremos de que el encargo se reciba a su tiempo y en buenas condiciones. Pero también existe fraude en sentido inverso, ya que hay proveedores que sirven y no cobran porque la tarjeta se halla caducada, por ejemplo. Nos encontramos ante situaciones mejorables, y, en el ínterin, el pago contra reembolso nos exime de engaños.

-Ese consejo no anima la confianza...

-No hemos de criminalizar el ciberespacio. Simplemente, debemos adoptar las mínimas preocupaciones que requiere la introducción de una nueva tecnología. Estamos pidiendo una perfección que no se corresponde con la condición humana y sus obras. Posiblemente, nos hallamos en la prehistoria de Internet. Debemos superar recelos porque esto es imparable. Naturalmente, se precisa de programas antivirus y otros factores para que podamos hablar de un efectivo avance para la humanidad.

Anorexia y pornografía

-Entre sus logros, destaca la ofensiva contra las páginas dedicadas a favorecer la anorexia y bulimia.

-Es un proceso muy complicado, ya que se trata de personas con enfermedades psicológicas y no buscan el lucro sino que necesitan comunicarse. Hacen carreras de pérdida de peso a través de la red, explican la técnicas de engaño a los padres, incluso hallamos un poema a la diosa de porcelana, refiriéndose a la taza del WC donde vomitan. Se trata de enfermos mentales y es un tema difícil porque no delinquen, no engañan económicamente, no hay ánimo de lucro... Hemos montado un observatorio y denunciamos su presencia al Defensor del Pueblo y a las asociaciones de padres de afectados.

-También han perseguido la estafa de webs que ofrecen servicios eróticos.

-Hemos conseguido retirar páginas. Es llamativo que algunas que se dirigían al público español estaban situadas nada menos que en Australia. En una ocasión, se valían del falso uso del nombre de alguna persona célebre que, aseguraban, practicaba el sexo telefónico. Vamos, que usted quería hablar con una famosísima actriz y le decían que estaba ocupada, y le pasaban a otra. Tenemos convenios con Interpol y el productor de esta empresa, ubicada en Argentina, acabó en los tribunales.



Vocento