El Lleida va a jugar hoy en Ipurúa un partido a vida o muerte. El equipo catalán se agarra a las últimas oportunidades que tiene para lograr la permanencia y para ello debe ganar al Eibar y esperar luego que pierda esta misma noche el Tenerife para empatarle en la clasificación. El pasado 1 de mayo el club catalán despidió a su entrenador, Miguel Rubio, y fichó a David Vidal, quien aún no ha logrado la victoria, ya que perdió en el campo del Valladolid (3-2) y la semana pasada empató en casa ante el Málaga B (0-0).
La temporada ha sido muy irregular para el Lleida. Ha ganado en campos muy complicados como el del Nastic o en el del Xerez. Los dos últimos meses han sido de una caída en picado. Hace dos meses, el Lleida le llevaba seis puntos al Castellón y ahora mismo tiene siete puntos menos. De los últimos seis partidos, el equipo ilerdense sólo ha obtenido dos puntos. Además, físicamente, los jugadores bajan mucho su rendimiento en las segundas partes. Ello provocó el cese de Rubio -hacía falta un revulsivo tras tres derrotas seguidas- y la llegada de David Vidal.
El presidente del Lleida, Miquel Pons, advierte que «es evidente que para nosotros este partido en Ipurúa es a vida o muerte. Estamos agotando las últimas posibilidades y todo pasa por poder ganar allí». Por su parte, David Vidal, tiene claro que «no nos podemos permitirnos más tropiezos. Tenemos confianza en ganar porque el Eibar está en una situación delicada. El veterano entrenador teme las jugadas de estrategia y ha trabajado para no recibir goles así. El Lleida va a jugar en Eibar con la baja por sanción del goleador croata Mate Bilic, que lleva 16 goles en 36 partidos.