Todavía hay opciones. Ese debe ser el consuelo del Logroño-Albelda para afrontar la última jornada liguera a celebrar hoy. El conjunto riojano dilapidó la posibilidad de lograr el ascenso sobre el terreno de juego tras la contundente derrota ante el Xota (5-1) y la victoria del Cafetería Atenea -líder de la categoría- ante el Carnicerías Sáenz (6-1). Pero aún es posible.
Lo confirma Juancho Colás, uno de los responsables del club, cuando señala que «siempre que nos quedemos segundos hay una posibilidad de que algún equipo renuncie a su plaza y entonces nosotros podamos acceder a ella». El primer paso, por lo tanto, es alcanzar la segunda posición.
Para ello depende de sí mismos. Una victoria ante el Zuzenbide esta tarde en tierras riojanas colocaría a los de Nacho Ostiategui detrás del Cafetería Atenea aunque igualado a puntos con el Lauburu -suma 58 puntos y esta jornada descansa- ya que tienen el 'gol average' particular ganado con los vascos. Al Logroño-Albelda sólo le vale ese signo, puesto que si en Albelda no ve una victoria local, las opciones que pudiera tener para jugar la temporada que viene en otra categoría serían remotas.
Si esta tarde los tres puntos se quedan en casa, el Logroño-Albelda deberá esperar hasta mediados de junio para saber si en septiembre repite en la Primera Nacional B, o no. Por si acaso, como bien indica Colás, «no hay que volverse locos porque hay que estudiar si compensa jugar en otra división».
Por si acaso, la directiva riojana ya se ha movido para mantener reuniones con las diferentes instituciones y plantearles cuál sería la situación y qué requisitos económicos son necesarios para llevar adelante un proyecto que puede ser ilusionante para el fútbol sala riojano.
Por otra parte, el Himalaya viaja hasta Ansoain para jugar contra el Gazte Berriak, mientras que el Cerverano despide la categoría en casa contra el Xota.