La dirección de Mercedes Benz en Vitoria transmitió ayer un mensaje de tranquilidad a la plantilla, después de días de zozobra sobre posibles ajustes laborales, que pudieran alcanzar hasta a 750 operarios de la planta de Ali Gobeo. Al menos, ésta es la sensación que percibieron los miembros del comité de empresa tras entrevistarse durante casi dos horas con el presidente de los centros industriales de DaimlerChrysler en España y máximo responsable de la fábrica, Armando Gaspar, a quien acompañaba el director de recursos humanos.
Los responsables de la compañía confirmaron a los representantes de los casi 4.300 trabajadores alaveses de la firma su intención de abrir un plan de bajas voluntarias e incentivadas a medio plazo, probablemente antes del verano, pero sin precisar la cifra de excedentes que podría lograr de esta manera. De forma paralela, Gaspar pidió «tranquilidad» a la plantilla y adelantó su intención de evitar «bajas traumáticas».
El directivo aseguró a los sindicalistas que la empresa no tiene todavía evaluado el posible impacto de los excedentes que puedan suscitarse en este proceso. Además, aseguró desconocer de dónde habían salido las cifras divulgadas .
El máximo responsable de la factoría confirmó que hay en estudio avanzado un plan de reordenación de todo el esquema directivo y administrativo en el mundo, con una drástica reducción de ejecutivos. Sin embargo, el reajuste no está cerrado y puede demorarse más de lo inicialmente calculado.
Gaspar confirmó también al comité su intención de mejorar la competitividad de las cadenas de montaje de Vitoria y reducir el número de horas empleadas en producir un vehículo.