Los responsables del astillero de ribera de Bermeo parecen dispuestos a superar cuantos retos les plantean sus clientes. En la actualidad se encuentran embarcados en un ambicioso proyecto de construcción del mayor velero clásico realizado en madera de Europa y «puede que incluso del mundo», apunta el armador y promotor del proyecto, Juan Vicente Martín.
La nave, cuyo casco estará listo para mediados del próximo año, se llamará 'Ibercin' y contará con 51 metros de eslora. La manga alcanzará los 8,40 metros, mientras que la arboladura será de tres mástiles, con unos 900 metros cuadrados de velamen. El buque se utilizará para dar paseos de lujo a turistas por varios mares del mundo.
La gran longitud del velero ha obligado a remodelar las instalaciones de una de las pocas carpinterías de ribera que todavía funcionan en el Cantábrico. De otra forma, el casco no hubiera entrado en el recinto. El barco dispondrá de una orza -pieza triangular que se coloca sobre la quilla para dar estabilidad al conjunto- fabricada estructuralmente en acero, con un peso estimado de 50 toneladas. «Para hacernos una idea, la orza de uno de los mayores veleros existentes en la actualidad no sobrepasa las 18 toneladas», explicó el propietario del astillero, Paco Mendieta.
Nueve maquetas previas
El diseño y construcción del 'Ibercin' ha supuesto un reto no sólo en lo referente a sus colosales dimensiones sino también por la necesidad de adecuar las líneas, su distribución interior y el reparto de los pesos, «que lógicamente deben hacerse acorde al correcto trimado del barco. Hemos tirado a la basura unas nueve maquetas antes de decantarnos por la actual», aseguró el artesano.
Una de las novedades que presenta la nave es que su sobrequilla, en lugar de ser de madera, como las del resto de embarcaciones de su tipo, será de acero para soportar el gran peso de la orza. Asimismo, las maderas y materiales que se emplearán en su elaboración serán de primera calidad. La estructura estará realizada en roble y la cubierta será de madera de teca.
El proceso de fabricación del 'Ibercin' constará de tres fases. La primera, que ya ha comenzado, corresponde a la construcción del casco, que se prevé esté finalizado a mediados de 2007. Posteriormente comenzará el diseño y elaboración del interior y, por último, se procederá a la colocación de la arboladura y la jarcia.
Aunque el barco navegará a vela, dispondrá también de un motor de unos 600 caballos para realizar maniobras, cuando no haya viento. «Con esta máquina puede alcanzar diez o doce nudos gracias a sus líneas», detalló.
Uno de los problemas que deberán solucionar los responsables del astillero bermeotarra es la manera de sacar la embarcación de su actual emplazamiento para botarla al agua. «Lo estamos estudiando. No será fácil pero ya buscaremos la forma de hacerlo», aseguró Mendieta.
La cubierta inferior tendrá 1,84 metros de altura y estará destinada a los diferentes equipos de servicios, como tanques de agua, combustible y potabilizadora, entre otros. La primera cubierta dispondrá, además de los camarotes del capitán y el armador, seis compartimentos dobles más para huéspedes, con sus correspondientes baños, además del resto del equipamiento.
Asimismo, habrá tres salones, uno central y otros dos en proa y popa. «Está pensado para que viajen una veintena de personas a todo lujo», explicó. El armador, que es un empresario de la construcción y del mundo audiovisual, ha decidido grabar todo el proceso de elaboración del 'Ibercin' desde que se cortan los árboles en el bosque. El objetivo es disponer de documentación gráfica de un proceso «único e irrepetible en el mundo, máxime ahora que prácticamente se han cerrado casi todos los astilleros o carpinterías de ribera», aseguró Juan Vicente Martín. El velero clásico más grande de Europa realizará viajes chárter aunque las rutas todavía están por determinar.