Gordexola acoge oficialmente desde ayer la primera residencia de Las Encartaciones para autistas y la segunda de estas características que gestionará la Diputación en Vizcaya, tras la de Uribarri en Bilbao. El propio diputado general, José Luis Bilbao, fue el encargado de inaugurar un equipamiento en el que la institución foral ha invertido más de 1,4 millones de euros en el último año y medio.
La residencia de Gordexola comenzó a funcionar a principios de abril y ha cubierto ya quince de las 20 plazas de las que dispone. «Esperamos completar la ocupación a finales de este mes», reconoció ayer el director del centro, Miguel Solís. El nuevo equipamiento acoge mayoritariamente a personas con autismo que antes vivían con sus familiares en casa, aunque también ha facilitado el regreso de vizcaínos que residían en centros similares de Cantabria, Asturias o Madrid.
El edificio que ocupa la residencia, una antigua vivienda de indianos situada junto a la plaza de El Molinar, tiene cuatro plantas de altura. En su interior alberga siete habitaciones dobles y seis individuales, además de un comedor, una sala de reuniones y tres centros de atención diaria donde los residentes podrán participar en talleres. El recinto se completa con un jardín en el que se ha instalado un invernadero para la práctica de la jardinería.
La nueva instalación social dará trabajo a 12 auxiliares sanitarios y a 6 integradores sociales cuando funcione a pleno rendimiento. El sindicato LAB, sin embargo, criticó ayer la privatización de los servicios de comedor, vigilancia y limpieza, en los que la Diputación invertirá casi 300.000 euros. «Los cargos específicos de un centro de este tipo los ofrecemos de forma directa y sólo hemos subcontratado aquellas tareas que son más generales», respondió ayer José Luis Bilbao.