El comienzo de las obras de restauración de las cubiertas de la Ermita de la Virgen de Allende, del siglo XVIII, ha llevado a su cofradía a acordar el traslado de la patrona de Ezcaray hasta la parroquia tres meses antes de lo que es costumbre en la villa, que, desde 1904, lo viene haciendo el primer domingo de septiembre.
Así lo adelantaba a este periódico Miguel Ángel García, presidente de la cofradía, quien indicaba que «para evitar que la imagen sufra con las obras y para que pueda ser visitada diariamente por sus muchos devotos, se trasladará a la parroquia el domingo 28 de mayo».
La procesión se iniciará a las 18.30 horas y se espera contar con la participación de la Banda de Música y el Grupo Municipal de Danzas. La patrona permanecerá en la iglesia parroquial hasta el 24 de septiembre, cuando se celebra su fiesta, ya que las obras no finalizarán hasta primeros de ese mismo mes.
La restauración que se va a acometer se centrará en el arreglo de las cubiertas, tanto de la ermita, como de la casa de los ermitaños. Presupuestadas en 182.000 euros, serán realizadas por Construcciones Eduardo Marín.
Por segunda vez
Este adelantamiento en la fecha del traslado no es el primero. Según los datos recopilados por Dalmacio Baños, en el año 1803, debido a «una enfermedad contagiosa y gran número de enfermos, que llenó al pueblo de dolor, miedo y angustia», se bajó a la Virgen en rogativa en el mes de junio.