Bodegas López de Heredia trabaja desde hace meses en la recopilación de todos los documentos y elementos de producción que se han ido recopilando a lo largo de sus 129 años de historia y constituyen, por ello, reflejo directo de lo que ha sido la trayectoria de la firma del Barrio de la Estación, desde su fundación en 1877 hasta nuestros días.
El proyecto, en el que trabaja un grupo de profesionales en documentación y etnografía, fue presentado recientemente en el Congreso Internacional de Museografía Etnográfica organizado por la Cátedra de Estudios de la Tradición de la Universidad de Valladolid, donde más de un centenar de especialistas en este tipo de trabajos científicos y culturales llegados de diferentes países europeos tuvieron la oportunidad de conocer las líneas de investigación y las directrices museográficas que están siguiendo los responsables de este trabajo, así como las diferentes metodologías que se están utilizando en su desarrollo.
Su puesta en marcha, indica la información facilitada, responde «a la preocupación de la bodega por la salvaguarda y conservación del rico patrimonio» que constituye, en opinión de sus propietarios, «toda la documentación de la bodega».
El fondo que está siendo clasificado, restaurado en los casos en que se considera necesario y preparado para su definitiva conservación», no es, en todo caso, exclusivamente documental. A él se han sumado el conjunto de objetos, utensilios y máquinas que han venido siendo utilizados por el personal de López de Heredia, tanto en las tareas de viña como en la elaboración del vino. Muchos de ellos, de suyo, todavía siguen en activo dentro de la línea de producción de la bodega.
El objetivo final de esta actuación consiste en la presentación al público de todo este patrimonio cultural con el que se pretende, desde la dirección de la bodega, «completar la documentación del vino de Rioja a través de la historia de la familia López de Heredia que, después de cuatro generaciones, sigue conservando el patrimonio cultural recibido, además de seguir siendo fiel a la tradición iniciada hace 129 años en la elaboración de sus vinos».
Será entonces cuando se den a conocer los elementos más significativos de cuantos se acumulaban sin ningún criterio museístico ni documental en las instalaciones del Barrio de la Estación para que los estudiosos puedan, incluso, utilizarlos como fuentes de investigación en sus trabajos.