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Domingo, 21 de mayo de 2006
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LA RIOJA
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Fragmentos de cerámica únicos y la hipótesis del taller de huesos
Fragmentos de cerámica únicos y la hipótesis del taller de huesos
CERÁMICA. Hay miles de fragmentos.
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Los fragmentos hallados en el yacimiento de Arrúbal se cuentan a miles. Pero no es la cantidad lo que despierta el interés. Luis Ruiz Zubillaga lo tiene claro: «Es espectacular. Los materiales son de manual de arqueología, piezas originales y únicas», explica con un entusiasmo contenido. Lo más significativo -por su volumen y relevancia- es la cerámica.

Hay más de dos mil fragmentos que pertenecen a vajillas de mesa, cuencos y recipientes que se utilizaban en general para almacenar alimentos. Entre todas ellas destacan las piezas excisas -con relieves minuciosos y originales- que revelan el buen gusto y el sentido artístico de sus artífices. De hecho, el Ayuntamiento de Arrúbal tiene previsto entregar una reconstrucción basada en una bandeja -de la que se han encontrado dos fragmentos originales- como regalo institucional del municipio.

Lo que más ha llamado la atención es que este tipo de piezas son muy similares a otras encontradas en el yacimiento de Partelapeña, en El Redal (a ocho kilómetros de distancia). «Sobre todo coinciden las piezas excisas. De hecho la semejanza, es tal que nos lleva a pensar que han sido realizadas por las mismas manos. Eso nos ha permitido situar en el tiempo a sus propietarios», dice.

Restos de fauna

Para contextualizar la importancia y la riqueza de este último yacimiento, el arqueólogo añade que en los seis meses que duraron los trabajos en el fondo de cabaña incendiado se recuperaron más piezas que en las excavaciones que se realizaron en Partelapeña durante más de siete décadas.

También destacan por su volumen los restos óseos de fauna. Durante el proceso de excavación sospecharon de la posible existencia de un taller de trabajo de hueso porque algunos de ellos parecían recortados. El estudio desveló que, salvo una aguja de hueso, el resto de marcas correspondían a huellas de descarnado -separar la carne del hueso-.



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