Los fruteros de Portugalete denuncian el incremento «abusivo» de la tasa municipal de recogida de basuras en su sector. El coste se ha multiplicado por cuatro y, desde enero, tienen que abonar 220,07 euros cada tres meses frente a los 51,19 del recibo anterior. A pesar de la amenaza de movilizaciones por parte de la treintena de comercios afectados, el Ayuntamiento se reafirma en la medida adoptada «porque no es justo que todos los vecinos paguen con sus impuestos el coste de un servicio exclusivo para estos negocios».
«El importe del último recibo ha sido un palo tremendo, no nos lo podíamos creer». La regente de uno de estos establecimientos reconoce que todos eran conscientes de que, con el cambio de año, les subiría la cuota en mayor medida que en ejercicios anteriores, «pero nunca tanto». «A las pescaderías les han duplicado la cuota, que ya está bien y de sobra, pero es que lo nuestro es una auténtica barbaridad», protesta la comerciante.
Los responsables de las fruterías advierten de que algún comercio ha llegado a plantearse el cierre, «porque somos pequeños negocios, la mayoría familiares, que apenas dan para salir adelante». A su juicio, los grandes supermercados pueden soportar este incremento de tasas sin grandes problemas, «pero nosotros no».
Los fruteros muestran un profundo malestar con el Ayuntamiento, «que se niega incluso a recibirnos para estudiar algún tipo de solución». Aseguran haberlo intentado mediar también sin resultados con la oficina del consumidor, «que es del Consistorio», y con el Gobierno vasco, «que nos remite al Ayuntamiento por ser un tema municipal». Incluso han solicitado el apoyo del Ararteko, que se comprometió a interceder por ellos si no prosperan las reclamaciones que han presentado ante la institución local.
Mientras tanto, los comerciantes han comenzado a organizarse y se plantean iniciar movilizaciones. «No podemos permitir esta injusticia que, de mantenerse mucho tiempo, nos obligará a subir los precios y a perder más competitividad ante los hipermercados y las grandes superficies; ¿y luego dirán que esto es apoyo al comercio local!», critican antes de dejar bien claro que son 500 puestos de trabajo los afectados.
1.500 cajas diarias
El concejal de Obras y Servicios, Gorka Etxabe, asegura que la medida no ha sido adoptada de forma arbitraria, sino que responde al criterio de que «pague más quien más residuos produce». «Mientras una familia apenas genera 0,8 kilogramos de basura al día, tenemos que llevarnos más de 1.500 cajas de media de las fruterías por jornada», recrimina. El edil puntualiza que esta situación ha obligado al servicio de recogida a dotarse de un camión especial con recogida trasera y destinar dos operarios en exclusiva para esta labor.
El delegado recuerda que, a pesar de la subida, la presión fiscal en la tasa de basuras sigue «por debajo de la media general y muy lejos de cubrir costes». En ese sentido, Etxabe puntualiza que el ingreso de 1,4 millones de euros previsto en 2006 por este concepto «apenas sufragará el 60% de un presupuesto más grande cada año debido a las continuas mejoras y ampliaciones del servicio».
Etxabe entiende que, ante estos argumentos, el Ayuntamiento debe mantener la actual tasa por la recogida de basura. En su opinión, el importe del recibo sólo podrá reducirse, «si los fruteros se comprometen a hacerse cargo de sus residuos». El responsable de Obras y Servicios sostiene que si las frutería optan por implantar su propio sistema «pagarían como cualquier otro vecino, o como las carnicerías, que ya tienen su servicio».