El Correo Digital
Lunes, 22 de mayo de 2006
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OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Señor Bush
El arte de la política consiste en dar cauce a las reivindicaciones populares, algo que parece haber caído en el olvido. El ala más conservadora del Partido Republicano ha conseguido sacar adelante un proyecto para la construcción de un muro fronterizo con México, aunando apoyos de los elementos más tradicionalistas del país. ¿Adónde ha ido a parar la preocupación inicial de Bush por su socio del Sur? Dada la existencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), entre EE UU, Canadá y México, se aprecia una contradicción clara. Cuando se acerque una cita electoral, el presidente chapurreará unas cuentas palabras en castellano, sin olvidar una visita a un colegio repleto de afroamericanos y latinos, lo que siempre da un buen rédito.

No quiero ser demagogo, y entiendo que la presencia de 11 millones de inmigrantes sin papeles en EE UU es un problema, pero eso no puede fundamentar proyectos faraónicos como la construcción del muro o el traslado de 6.000 efectivos de la Guardia Nacional. La relación coste-resultado será muy baja. Esto no quiere decir que no haya que luchar contra la inmigración ilegal, contraria al ordenamiento jurídico y que debe ser combatida, pero convendría tener en cuenta las manifestaciones de los hispanos de hace unas semanas. Como dijo Winston Churchill: «Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar». Así pues, escuche, señor Bush.



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