Aunque las piezas encajarán con lentitud en un verano que se antoja tortuoso en todos los aspectos, el puzzle albiazul para su retorno a Segunda dispone al menos de algunos puntos de referencia. Porque entre las salidas que en este instante parecen fijas se encuentran Nene y Aloisi. El primero debido a la posibilidad de conseguir una importante inyección económica para el club y el australiano porque su contrato es alto y la opción de buscarle otro equipo tras su buena temporada es prácticamente un hecho. A partir de ahí, pese a que el Alavés tiene vinculación contractual con 29 jugadores, todo hace indicar que la tradicional y numerosa ida y venida de jugadores en el Paseo de Cervantes durante el periodo estival tendrá continuidad en las próximas semanas.
Chuchi Cos ya avanzó apenas dos días después del descenso que el objetivo para la próxima campaña es reducir la plantilla y dejarla «en 20 ó 22 jugadores». Más allá de que esto se cumpla -Piterman ha hecho hasta ahora justo lo contrario- el Alavés pretende desprenderse al menos de diez futbolistas. Podría ser alguno más, ya que la idea es quedarse con alrededor de quince jugadores de la plantilla de Primera. Otra cosa es que las circunstancias del mercado permitan a la entidad vitoriana cumplir con sus deseos.
En el capítulo de posibles salidas se incluyen prácticamente todos los jugadores con contratos altos, entre ellos De Lucas, Jandro o Juanito. Estos y varios más permanecerán en el mercado. En esta línea, los últimos días se ha hecho público el presunto interés del Deportivo de La Coruña por fichar a Bodipo, club que parece tener en su mira también a Nene. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que el delantero sevillano tiene contrato con el Alavés cinco temporadas más, hasta junio de 2011. Bodipo es, además, un 'hombre-Piterman', una de las puntas de lanza del ucraniano cuando se hizo pública la compra del 51% de acciones de la entidad albiazul por parte del ucraniano.
Salidas
El club parece dispuesto, en todo caso, a desprenderse de alguno de estos futbolistas -el que menos tal vez Bodipo- por cuestiones económicas y porque considera que mantendrá una base de equipo suficiente para asumir el reto del ascenso. También puede intervenir el deseo de los propios jugadores, muchos de ellos con ganas de no repetir una experiencia como la de esta temporada si existe una opción de mantener sus contratos en otro club.
Un caso especial es el de Josu Sarriegi. El central albiazul ha cuajado una buena temporada y su rendimiento no ha pasado desapercibido en el entorno. Se le ha colocado ya en la cartera de futuribles en el Athletic y la Real Sociedad. No es precisamente uno de los contratos más gravosos para el Alavés, pero el club albiazul también se muestra en este caso abierto a posibles ofertas.
Al margen de las situaciones de mercado que se den durante el verano, hay dos casos espinosos dentro de la entidad. El primero, algo más que incómodo en realidad, el de Óscar Téllez. Después de las apreciaciones públicas de Piterman sobre su comportamiento y de la respuesta del defensa, el jugador madrileño parece fuera de cualquier proyecto albiazul. Pese a ello, cuenta con otro año de contrato. Tampoco Carreras, pese a que su vinculación con el club concluye el año que viene, parece contar. Sobre todo, después de pasar los últimos cinco meses sin ficha.
Los cedidos
El grupo de cedidos -Wesley, Antchouet, Bernardo, Nacho y Orlandi- influirá también en la composición final de la plantilla. Los dos primeros, después de su experiencia en el Vitoria de Guimaraes portugués, se perfilan con posibilidades de regresar. No así el portero, ya que el club posee tres. En principio Nacho, un mediocentro, lo tiene difícil por la acumulación de jugadores para esa posición, mientras la opción de Orlandi -debutó con el Barcelona en Liga el sábado en San Mamés- parece más abierta.
En definitiva, todo hace indicar que la clase media-alta albiazul, los Edu Alonso, Gaspar, Astudillo, Carpintero, Mena, Navarro o Bodipo, casi todos ellos partícipes del último ascenso, serán los encargados de soportar el peso la próxima campaña y de nuevo el reto del ascenso. Con pequeños retoques -un lateral izquierdo o un centrocampista organizador-, el Alavés conformaría una plantilla competitiva.