Al final llovió e hizo frío, pero las carreras del Gran Premio de Francia se disputaron con asfalto seco en Le Mans ante cerca de 80.000 fieles espectadores que aguantaron en las gradas sin pestañear desde primera hora de la mañana. Entre ellos hubo numerosos aficionados españoles, aunque esta vez sólo pudieron celebrar un podio, el de Dani Pedrosa en MotoGP.
Por diversas circunstancias, el único representante español en los podios de las tres carreras fue el piloto catalán, que concluyó tercero en una emocionante carrera de MotoGP cargada de sobresaltos, pero en la que tampoco se produjo el ansiado duelo con Rossi. Y la lluvia apareció y desapareció y mantuvo a todos en vilo, pero no pasó de ser una amenaza.
El primer golpe de efecto en la carrera de mayor cilindrada llegó por una trazada extrema del italiano de Yamaha en la primera curva de la vuelta. Una maniobra que provocó la caída del único francés de la categoría reina, Randy de Puniet, que a su vez tocaba a Sete Gibernau y le obligaba a salirse de la pista, al igual que a Collin Edwards.
Líder en la quinta vuelta
El barcelonés, que era cuarto en el momento del incidente, evitó la caída y regresó a la pista en el puesto 16. Al final remontó hasta una discreta octava plaza. Mientras, Rossi se lanzaba a la caza del primer puesto sin dar tregua a ninguno de sus adversarios. Hopkins había tomado la primera posición y marchaba en cabeza seguido por Melandri, Pedrosa y Capirossi, pero Valentino fue dando cuenta de todos ellos sin problemas, poniéndose primero ya en la quinta vuelta.
Pedrosa intentó seguir los pasos del campeón y rebasó también a Hopkins, que posteriormente sufrió una caída. Rossi marcó su ritmo y fue dejando atrás a Dani hasta sacarle más de cuatro segundos, pero a ocho vueltas del final sucedió la inesperada avería de la Yamaha del italiano, que visiblemente abatido tuvo que abandonar la competición. El tan esperado duelo que hasta entonces caía del lado de Rossi quedó pospuesto para otra ocasión.
En ese punto, Pedrosa 'heredó' la cabeza de carrera, pero pronto se pudo ver que la elección de neumáticos para este gran premio no había sido la más adecuada. Las gomas que colocó en su Honda eran demasiado blandas y para estas alturas de la prueba habían comenzado a sufrir las consecuencias de un ritmo tan exigente.
Melandri le arrebató el primer puesto a cinco vueltas del final. También Capirossi fue recortando terreno hasta dar caza al español y adelantarle en una frenética última vuelta, sumando el tercer podio del año para Ducati.
Tras la quinta prueba del Mundial Hayden conserva el liderato en la general, a pesar de su floja actuación en Le Mans, pero ahora sólo tiene cuatro puntos de ventaja sobre Melandri y Capirossi, que están empatados. Pedrosa, por su parte, ha perdido una posición y ahora es cuarto. A quien se le están complicando bastante las cosas es a Rossi, que ha puntuado sólo en tres de las cinco carreras disputadas y es octavo, en vísperas de su gran premio. La próxima carrera se disputará en el circuito italiano de Mugello.